Pedro Olvera
#ElPincheLirismo
Mis ojos son flacos:
apenas puedo sostener una piedra en la mirada
y ahí pretendo levantar una ciudad
para los muertos.
Caen los alfiles sordos
desde las ventanas hipotéticas,
pero no sé cómo suena el silencio de vidrio al romperse
y entiendo no son ciertas sus cortaduras,
aunque sangren
y la sangre finja cicatrices
en el pez de extinción que la recorre.
Mi voz es una sustancia
que no retiene sus mutaciones,
me despuebla de mis niveles íntimos de sospecha
y me deja en boca con lo labrado,
apretado entre las estelas que me habitan,
con la luz hecha,
con un término exacto para cada cosa
y la vida entrecomillada para significarme en todo
y significar nada.
apenas puedo sostener una piedra en la mirada
y ahí pretendo levantar una ciudad
para los muertos.
Caen los alfiles sordos
desde las ventanas hipotéticas,
pero no sé cómo suena el silencio de vidrio al romperse
y entiendo no son ciertas sus cortaduras,
aunque sangren
y la sangre finja cicatrices
en el pez de extinción que la recorre.
Mi voz es una sustancia
que no retiene sus mutaciones,
me despuebla de mis niveles íntimos de sospecha
y me deja en boca con lo labrado,
apretado entre las estelas que me habitan,
con la luz hecha,
con un término exacto para cada cosa
y la vida entrecomillada para significarme en todo
y significar nada.
04 de septiembre de 2014
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