Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sigo latiendo. Por tanto
sueño vivirme presente,
algo más, más evidente
y algo menos, menos santo.
Ahora mismo me decanto
por llegar al todavía,
con mi parte de alegría
bien cogida por el talle,
darme un voltio por mi calle
de tu brazo, Ana María.
Sigo latiendo latidos
de sangre limpia y sincera
a seis metros de la acera
donde fijo mis sentidos.
Se confirman recibidos
los milagros terrenales,
condimentos ancestrales
que se acercan para bien
dejarme feliz la sien
y el alma como puntales.
Sigo latiendo, carajo,
por dar impulso y carrera
a la vida que me espera
detrás de tanto destajo.
Quiero andar el desparpajo
como quien viaja de lujo
a la vera del embrujo
y sin miedo al qué vendrá
ya que el mal con bien se va
y en lo bueno… buen influjo.
Sigo latiendo sereno,
liberto de mis pesares,
arrebatado en cantares
con versos y desenfreno.
Porque al latir me encadeno
a esta libertad querida
que libre le da salida
al miedo de ser quien soy.
Lo que fui y al Dios que voy
le debo presto la vida.
Sigo latiendo en crecida.
21/05/2018
sueño vivirme presente,
algo más, más evidente
y algo menos, menos santo.
Ahora mismo me decanto
por llegar al todavía,
con mi parte de alegría
bien cogida por el talle,
darme un voltio por mi calle
de tu brazo, Ana María.
Sigo latiendo latidos
de sangre limpia y sincera
a seis metros de la acera
donde fijo mis sentidos.
Se confirman recibidos
los milagros terrenales,
condimentos ancestrales
que se acercan para bien
dejarme feliz la sien
y el alma como puntales.
Sigo latiendo, carajo,
por dar impulso y carrera
a la vida que me espera
detrás de tanto destajo.
Quiero andar el desparpajo
como quien viaja de lujo
a la vera del embrujo
y sin miedo al qué vendrá
ya que el mal con bien se va
y en lo bueno… buen influjo.
Sigo latiendo sereno,
liberto de mis pesares,
arrebatado en cantares
con versos y desenfreno.
Porque al latir me encadeno
a esta libertad querida
que libre le da salida
al miedo de ser quien soy.
Lo que fui y al Dios que voy
le debo presto la vida.
Sigo latiendo en crecida.
21/05/2018