pometeo
Poeta fiel al portal
Cuando solo me queda
esa flematica flema
enquistada como espina
de cuaresma en el gaznate.
Esa nube delirante
sobre mi cabeza muda.
Y los perros ladran,
y no me dejan dormir
los crujidos incesantes de estas paredes blancas.
Los murmullos del silencio
que me cantan soleares
se me abrazan
y me pierdo
ciego entre los bares.
Cuando ya solo me queda
esperar sin descanso,
rascarme los bolsillos,
caerme de nuevo
levantarme,
caerme de nuevo.
Perderme en un parking,
venderme al diablo
por cuatro mentiras
y muy mal contadas.
Cuando solo me quedan
afiladas sombras
acechando en los sotanos
de los hospitales.
Cuando solo me quedan
palabras gastadas y frases vacias.
Me pierdo silbando en tus calles, Gran Vía.
esa flematica flema
enquistada como espina
de cuaresma en el gaznate.
Esa nube delirante
sobre mi cabeza muda.
Y los perros ladran,
y no me dejan dormir
los crujidos incesantes de estas paredes blancas.
Los murmullos del silencio
que me cantan soleares
se me abrazan
y me pierdo
ciego entre los bares.
Cuando ya solo me queda
esperar sin descanso,
rascarme los bolsillos,
caerme de nuevo
levantarme,
caerme de nuevo.
Perderme en un parking,
venderme al diablo
por cuatro mentiras
y muy mal contadas.
Cuando solo me quedan
afiladas sombras
acechando en los sotanos
de los hospitales.
Cuando solo me quedan
palabras gastadas y frases vacias.
Me pierdo silbando en tus calles, Gran Vía.
Última edición: