Alexandro
Poeta adicto al portal
Navegando en el espacio
disuelto el odio que fecunda
la tristeza, me pierdo en los
pliegues de la piel, esperando
el tiempo para salir a respirar.
Dejando vencer a la depresión,
acostado mirando un cuadro,
tan solo una luna se despeja en
la noche fría donde el farol
lentamente se diluye en la memoria.
Nada de luz, nada de memoria,
esperando un tiempo que se niegan
a dar, por celos y odio, por venganza
y sed enfermedad.
Callado espero, en silencio me sumerjo,
castigando a aquellos que tienen porque
aguantar mi silencio, igual los hago participar,
porque el dolor de este silencio desapareció.
Escondido en el fondo del corazón, ahogado
en su propia sangre, ahí se oculta todo
dolor, aunque en cada noche, la misma
pesadilla recorre el cuerpo entero,
aprovechando la oscuridad para salir,
y así recordar que existe esa tristeza
que en el día se oculta tras el silencio y
ojos apagados.
Silencio que se impone con dolor,
que con sacrificio se es hecho.
Silencio que se esconde en el corazón,
y ahí permanece quieto esperando a la
noche para salir y hacerme recordar
que aun tengo el dolor.
disuelto el odio que fecunda
la tristeza, me pierdo en los
pliegues de la piel, esperando
el tiempo para salir a respirar.
Dejando vencer a la depresión,
acostado mirando un cuadro,
tan solo una luna se despeja en
la noche fría donde el farol
lentamente se diluye en la memoria.
Nada de luz, nada de memoria,
esperando un tiempo que se niegan
a dar, por celos y odio, por venganza
y sed enfermedad.
Callado espero, en silencio me sumerjo,
castigando a aquellos que tienen porque
aguantar mi silencio, igual los hago participar,
porque el dolor de este silencio desapareció.
Escondido en el fondo del corazón, ahogado
en su propia sangre, ahí se oculta todo
dolor, aunque en cada noche, la misma
pesadilla recorre el cuerpo entero,
aprovechando la oscuridad para salir,
y así recordar que existe esa tristeza
que en el día se oculta tras el silencio y
ojos apagados.
Silencio que se impone con dolor,
que con sacrificio se es hecho.
Silencio que se esconde en el corazón,
y ahí permanece quieto esperando a la
noche para salir y hacerme recordar
que aun tengo el dolor.