• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Silencio en la cuna

poetakabik

Poeta veterano en el portal
Ya no respira el alba entre mis brazos,
ya no despierta el sol en su sonrisa,
la muerte lo llevó con crueles lazos,
y en mi regazo habita la ceniza.

Sus ojos se cerraron dulcemente,
como si el sueño eterno lo llamara,
y yo quedé abrazada a su silente
memoria, que mi sangre desgarrara.

No hay canto que mitigue este quebranto,
ni luna que ilumine tal ausencia,
pues llevo en mi interior un niño santo
que aún me nombra, envuelto en la inocencia.

Le hablo cada noche en mi desvelo,
le arropo con mi llanto y mi lamento,
quisiera devolverlo desde el cielo
y hacerlo carne viva en mi momento.

Pero la vida sigue su camino,
y yo, su madre, sigo en esta orilla,
con la esperanza abierta en mi destino,
de verlo en cada estrella que destella.
 
Poeta, nos compartes un poema, un canto desgarrador al duelo de una madre, teñido de ternura y eternidad. Su voz lírica transmite una pérdida irreparable, pero también una profunda conexión de amor que trasciende la muerte. La imagen del “niño santo” y la esperanza final en las estrellas le otorgan un tono espiritual y luminoso que equilibra el dolor con una fe delicada. Hermoso, íntimo y de una dignidad conmovedora,

abrazos fraternos
 
Poeta, nos compartes un poema, un canto desgarrador al duelo de una madre, teñido de ternura y eternidad. Su voz lírica transmite una pérdida irreparable, pero también una profunda conexión de amor que trasciende la muerte. La imagen del “niño santo” y la esperanza final en las estrellas le otorgan un tono espiritual y luminoso que equilibra el dolor con una fe delicada. Hermoso, íntimo y de una dignidad conmovedora,

abrazos fraternos
Un honor para mis versos tu visita a este rincón de mis musas un abrazo
 
poetakabik, casi lo triste no me agrada, pero aquí, todo es distinto, mantiene mucha delicadeza sin ofender o exhaltatr los ánimos. Admirable.
Saludos, es un verdadero gusto leer tu poema, inolvidable
 
Ya no respira el alba entre mis brazos,
ya no despierta el sol en su sonrisa,
la muerte lo llevó con crueles lazos,
y en mi regazo habita la ceniza.

Sus ojos se cerraron dulcemente,
como si el sueño eterno lo llamara,
y yo quedé abrazada a su silente
memoria, que mi sangre desgarrara.

No hay canto que mitigue este quebranto,
ni luna que ilumine tal ausencia,
pues llevo en mi interior un niño santo
que aún me nombra, envuelto en la inocencia.

Le hablo cada noche en mi desvelo,
le arropo con mi llanto y mi lamento,
quisiera devolverlo desde el cielo
y hacerlo carne viva en mi momento.

Pero la vida sigue su camino,
y yo, su madre, sigo en esta orilla,
con la esperanza abierta en mi destino,
de verlo en cada estrella que destella.
Hermoso y trágico poema, que refleja el dolor de corazón roto en mil astillas. Reflejas muy bien la emoción.
Un gusto leerte.


Te dejo aquí algunos sonetos que le escribí a mi hija.

Mi poema preferido.
(A Aurora, mi hija)

Aurora, mi poema preferido,
metáforas de luces son sus ojos
y flores son sus labios, dulces, rojos
y fértil su alegría que se ha ido.

Jamás habitará en el olvido,
mi corazón le abre sus cerrojos
por si quiere venir a sus despojos
y traerle el calor que ya ha perdido.

Fuente de luz y magia, su alegría
convertía el día en primavera
y de flores brotaba enredadera.

Su aroma se lo guarda aún el día
y amanece sonando voz de chelo,
aroma musical, caricia en velo.

Juego con tu recuerdo.

Necesito de ti, de tu hermosura
y del cálido efecto de tu risa
esa cálida ola que se irisa
cundo llegas a mí con tu dulzura.

Necesito de ti, de tu ternura
y tu voz ya no llega con la brisa
ni tu bella figura se divisa
cuando el día reluce con su albura.

Mas te tengo guardada en mi memoria
y te escribo, mi Aurora, por tenerte
brillando para mí, aunque ilusoria.

Juego con tu recuerdo por quererte
por traerte a la vida, así, soñando
y mi vida florece, recordando.
 
Última edición:
Hermoso y trágico poema, que refleja el dolor de corazón roto en mil astillas. Reflejas muy bien la emoción.
Un gusto leerte.


Te dejo aquí algunos sonetos que le escribí a mi hija.

Mi poema preferido.
(A Aurora, mi hija)

Aurora, mi poema preferido,
metáforas de luces son sus ojos
y flores son sus labios, dulces, rojos
y fértil su alegría que se ha ido.

Jamás habitará en el olvido,
mi corazón le abre sus cerrojos
por si quiere venir a sus despojos
y traerle el calor que ya ha perdido.

Fuente de luz y magia, su alegría
convertía el día en primavera
y de flores brotaba enredadera.

Su aroma se lo guarda aún el día
y amanece sonando voz de chelo,
aroma musical, caricia en velo.

Juego con tu recuerdo.

Necesito de ti, de tu hermosura
y del cálido efecto de tu risa
esa cálida ola que se irisa
cundo llegas a mí con tu dulzura.

Necesito de ti, de tu ternura
y tu voz ya no llega con la brisa
ni tu bella figura se divisa
cuando el día reluce con su albura.

Mas te tengo guardada en mi memoria
y te escribo, mi Aurora, por tenerte
brillando para mí, aunque ilusoria.

Juego con tu recuerdo por quererte
por traerte a la vida, así, soñando
y mi vida florece, recordando.
Un placer verte de nuevo entre mis letras, son unos sonetos llenos de dulzura un placer leerte
 
Atrás
Arriba