Raúl Donoso P.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Que silencio habita irreconciliable
entre mis sienes,
es preciso llorarlo para no sentirlo,
pero el llanto no aflora a mi garganta,
debo gritarlo para que no explote,
pues se estrangula en mi estomago,
es necesario que lo expulse,
pero las lágrimas se detienen.....
en el umbral de mis ojos.
Que silencio más extenso mora
a un lado de mi figura,
que inadvertida pasa entre sombras,
oscuro silencio se anida
sin derecho a preguntas,
te replico silencioso,
con preguntas guardadas
que han sido difíciles de responder,
la piel se duele al tacto,
la hiel se expande entre mis píes,
que no aciertan a evitarla,
vacíos no citados se adhieren a mis manos
que suben como enredadera
a las alturas de mis sueños,
que se entrelazan sinuosas
entre las zonas de mi cerebro,
permitiendo que mis fantasías dolosas
sean archivadas en tachos insalubres.
Miro rostros, miro siluetas......
y extraño me percibo entre ellos
y siento que no encajo en sus esqueletos
y me sonrío........,
pero es la bruma que brota de mis dientes,
y la aparente paz.......
se convierte en pesadumbre.......
y vertiginoso es el sonido de los labios
que musitan palabras.........,
que no escucho, que no entiendo, que no concuerdo.....
y el silencio vuelve a envolverme en su capullo
quejumbroso, lastimoso, inapetente, escamoso,
silenciosos en.....cantos
que escucho sonámbulo......
que es por hoy......,
que es por hace algún tiempo..........
entre mis sienes,
es preciso llorarlo para no sentirlo,
pero el llanto no aflora a mi garganta,
debo gritarlo para que no explote,
pues se estrangula en mi estomago,
es necesario que lo expulse,
pero las lágrimas se detienen.....
en el umbral de mis ojos.
Que silencio más extenso mora
a un lado de mi figura,
que inadvertida pasa entre sombras,
oscuro silencio se anida
sin derecho a preguntas,
te replico silencioso,
con preguntas guardadas
que han sido difíciles de responder,
la piel se duele al tacto,
la hiel se expande entre mis píes,
que no aciertan a evitarla,
vacíos no citados se adhieren a mis manos
que suben como enredadera
a las alturas de mis sueños,
que se entrelazan sinuosas
entre las zonas de mi cerebro,
permitiendo que mis fantasías dolosas
sean archivadas en tachos insalubres.
Miro rostros, miro siluetas......
y extraño me percibo entre ellos
y siento que no encajo en sus esqueletos
y me sonrío........,
pero es la bruma que brota de mis dientes,
y la aparente paz.......
se convierte en pesadumbre.......
y vertiginoso es el sonido de los labios
que musitan palabras.........,
que no escucho, que no entiendo, que no concuerdo.....
y el silencio vuelve a envolverme en su capullo
quejumbroso, lastimoso, inapetente, escamoso,
silenciosos en.....cantos
que escucho sonámbulo......
que es por hoy......,
que es por hace algún tiempo..........