Débora Meirel
Poeta asiduo al portal
¡AY! Si algún día contarte pudiera,
como en viéndote, el corazón se desboca,
cual corcel que arrastra la imaginación,
anhelando robarte lo cálido de tu boca.
En tu sonrisa de niño, dejar pedazos de corazón,
En tu sonrisa de niño, dejar pedazos de corazón,
mientras envolvieras cual en casto sudario,
la que en tus brazos deja su alma en rendición.
Vuela el gorrión deseando su nido forjar,
oculto en lo más intimo de tu sentimiento,
allá ,sus alitas de lagrima empapadas,
con el calor de tus ternuras secarlas,
gozando la caricia de amor impregnada,
sobre sus plumas, por tantos lastimadas,
ello sería nueva vida en ti encontrada.
¡Ay, Amado! Ignorante del fuego que por ti arde,
Si algún día yo pudiera todo esto contarte.
Última edición: