Tamar
Poeta adicto al portal
No me había enterado de tu decisión
no me quedó otra que descifrar el silencio.
Pero para tí fué diferente,
tu podías elegir
y decidiste no hablar, no moverte,
pero claro;
haces excepciones
que solo sirven para hacer aun más silencio,
mientras mirabas.
Al fin y al cabo,
siempre estuviste
en la aguja dañada del reloj
y yo en el aire de un suspiro
que no regresó.
no me quedó otra que descifrar el silencio.
Pero para tí fué diferente,
tu podías elegir
y decidiste no hablar, no moverte,
pero claro;
haces excepciones
que solo sirven para hacer aun más silencio,
mientras mirabas.
Al fin y al cabo,
siempre estuviste
en la aguja dañada del reloj
y yo en el aire de un suspiro
que no regresó.