pometeo
Poeta fiel al portal
El sucio silencio se hizo un hueco y ocupo
una esquina polvorienta del salón.
Ahora se dedica a pastar con las arañas
entre las gigantescas pelusas del rincón.
Por el día me pasa inadvertido
salvo alguna que otra discusión.
Callado entre las sombras ni respira
por no hacerse notar el muy cabrón.
Sale por la noche a la nevera
de puntillas, y cuando me descuido,
me sorprende entre baldosas y alcanfor.
Me grita en el oído y me propina
de propina un soberano collejón.
De vez en cuando tirita titilante
como una fugaz estrella ambulante
en la lámpara de noche.
Y envuelto en una luz sepruscular,
suspira como suspendido
y con un pardo rumor a cacerolas
expira frente al televisor.
una esquina polvorienta del salón.
Ahora se dedica a pastar con las arañas
entre las gigantescas pelusas del rincón.
Por el día me pasa inadvertido
salvo alguna que otra discusión.
Callado entre las sombras ni respira
por no hacerse notar el muy cabrón.
Sale por la noche a la nevera
de puntillas, y cuando me descuido,
me sorprende entre baldosas y alcanfor.
Me grita en el oído y me propina
de propina un soberano collejón.
De vez en cuando tirita titilante
como una fugaz estrella ambulante
en la lámpara de noche.
Y envuelto en una luz sepruscular,
suspira como suspendido
y con un pardo rumor a cacerolas
expira frente al televisor.
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