"Silencio" gritó la voz y no supe hacia donde dirigir la mirada, "silencio" volvió a gritar y nunca supe a que callaba, si a mis arremolinados pensamientos o a el castañear de mis dientes por el frió. Después Calló la voz y cayó la noche sobre mis ojos y caímos sin notarlo en un sueño de eterna despedida. En silencio, desnudos de culpa, cubiertos solo por el viento frío y el ayer tan lejano y el mañana imposible y la impasible luna mirándonos y yo con tu beso en mi frente, con tu risa en mi mente, en silencio, así en silencio como debe ser la muerte.