Iris Estrada
Poeta recién llegado
Como la briza que trae la lluvia,
arena entre mis dedos,
un dulce delirio paralizante,
una noche de amor.
Armonías refúljanles
en una mañana de junio,
fugaz y tenue,
delicado, fascinante.
Vidas gemelas
y corazones atrapados
en una danza de caricias
como hojas en el viento.
Libres
Paralizante en el tiempo,
nítido como el agua,
prohibido en lo sublime,
besable como tu espalda.
Delicias azucaradas,
momentos inolvidables,
palabras penetrantes,
respiros de lo eterno.
¡Muévete! Vuelve a mí
Ven y sedúceme,
mi cuerpo lo extraña
Y mi alma lo implora.
Silencio
Dame esa razón para amarte.
arena entre mis dedos,
un dulce delirio paralizante,
una noche de amor.
Armonías refúljanles
en una mañana de junio,
fugaz y tenue,
delicado, fascinante.
Vidas gemelas
y corazones atrapados
en una danza de caricias
como hojas en el viento.
Libres
Paralizante en el tiempo,
nítido como el agua,
prohibido en lo sublime,
besable como tu espalda.
Delicias azucaradas,
momentos inolvidables,
palabras penetrantes,
respiros de lo eterno.
¡Muévete! Vuelve a mí
Ven y sedúceme,
mi cuerpo lo extraña
Y mi alma lo implora.
Silencio
Dame esa razón para amarte.