Abres los ojos, y te das cuenta ,no es un sueño,
Es tan real como una brillante estrella en el cielo,
Ya no creo en Dios, que me dio,
La oportunidad de conocerla,
De apreciar un alma verdadera, como la de ella, ella,
Pequeña palabra, para un significado que destella,
Solo pienso en que pase otro dia para volver a verla,
Estoy angustiado, tumbado, rezagado, con sueño,
Pues solo son las ocho menos cuarto, creo, no controlo el tiempo,
Me levanto, descalzo, las zapatillas las cojo al lado del armario,
Voy al lavabo, miro el espejo,
Y solo veo a alguien que no es capaz de expresar sus sentimientos,
A la vez comprendo que me desentiendo y parezco un alma en pena, un demente,
Pues es mas fácil no decir palabra, que sin palabras dejar al de enfrente ,
Desayuno y salgo por la puerta, otro dia mas que pasa y no le digo nada por vergüenza,
¿Verguenza? ¿O simplemente miedo?,
La razón es que a veces utilizamos excusas para no ver lo verdadero,
Las cosas no serán lo mismo pienso yo,
no sé si es lo mejor, pero lo acepto,
Por ello, no me queda más remedio que amarla desde el silencio
SILENCIO
Rafael Bonilla Lara