Junior O.
Poeta asiduo al portal
Que silencio profundo
a inundado mi casa.
¿Que le pasa a la reina
que su voz ya no alza?
Más aun se respira en el aire
a dolencia,
y me embarga una angustia
que atraviesa mis venas.
Me detengo a escuchar al silencio,
Si supiera que alegre estuviera.
Siempre ha dicho
que nunca la escucho.
Que vivo en mi mundo
sin velar por ella.
He tratado,
y no puedo entender al silencio,
quizas ella mejor comprendiera,
ha leído por años
en mis labios sus letras.
Aturdido me tiene el silencio.
Necesito escuchar lo que piensas.
Es que acaso me pagas
ahora amor con la misma moneda?
Que le pasa a tus labios
que lo veo sellados?
Si los mismos hace un rato
me besaron las manos.
Déjame escuchar tu voz,
aunque sean reproches.
No ves que me quedo
suspendido en el tiempo
si tu voz se me esconde?
Mira tus plantas amor
las noto de caídas,
háblales si tu misma me dijiste
que eso las mantiene vivas.
Por mi parte la depresión
es mas critica,
me consume esta compleja soledad
día con día.
Después que se fue tu voz
me alejaron de tu cuerpo.
Se adueñaron de tu hablar,
te impusieron el silencio.
Hoy tengo que ver tu nombre
en una cruz fría, e inerte.
A pesar de mis respiros
y mi corazón latente,
ese día junto a ti,
me sentenciaron a muerte.
a inundado mi casa.
¿Que le pasa a la reina
que su voz ya no alza?
Más aun se respira en el aire
a dolencia,
y me embarga una angustia
que atraviesa mis venas.
Me detengo a escuchar al silencio,
Si supiera que alegre estuviera.
Siempre ha dicho
que nunca la escucho.
Que vivo en mi mundo
sin velar por ella.
He tratado,
y no puedo entender al silencio,
quizas ella mejor comprendiera,
ha leído por años
en mis labios sus letras.
Aturdido me tiene el silencio.
Necesito escuchar lo que piensas.
Es que acaso me pagas
ahora amor con la misma moneda?
Que le pasa a tus labios
que lo veo sellados?
Si los mismos hace un rato
me besaron las manos.
Déjame escuchar tu voz,
aunque sean reproches.
No ves que me quedo
suspendido en el tiempo
si tu voz se me esconde?
Mira tus plantas amor
las noto de caídas,
háblales si tu misma me dijiste
que eso las mantiene vivas.
Por mi parte la depresión
es mas critica,
me consume esta compleja soledad
día con día.
Después que se fue tu voz
me alejaron de tu cuerpo.
Se adueñaron de tu hablar,
te impusieron el silencio.
Hoy tengo que ver tu nombre
en una cruz fría, e inerte.
A pesar de mis respiros
y mi corazón latente,
ese día junto a ti,
me sentenciaron a muerte.
Última edición: