Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hoy que estoy mudo apenas escucho tus pasos resonantes
en el asfalto.
Hoy que apenas consigo escuchar vagamente, ese redoble
se agudiza y me pone alerta
ante el cielo oscuro y ante el fatal abismo.
¡Mira mis manos agarrotadas que apenas pueden escalar
las cimas!
¿Por qué todo se vuelve imposible sin el roce bello de tus labios?
Tú sabes, mejor que yo, que tus labios en flor son el aliento vital
de mi vida.
Dime querida adonde refugias tu coraje.
Dime adonde lo escondes que muy pronto allí estaré.
Dime por qué tus brazos rescatan mi tristeza y pulen
mis ojos de resplandores.
Dime si me amas y aplastaré mis dudas.
Dime si puedo morir junto a tu corazón
ya que tan inalcanzable eres.
en el asfalto.
Hoy que apenas consigo escuchar vagamente, ese redoble
se agudiza y me pone alerta
ante el cielo oscuro y ante el fatal abismo.
¡Mira mis manos agarrotadas que apenas pueden escalar
las cimas!
¿Por qué todo se vuelve imposible sin el roce bello de tus labios?
Tú sabes, mejor que yo, que tus labios en flor son el aliento vital
de mi vida.
Dime querida adonde refugias tu coraje.
Dime adonde lo escondes que muy pronto allí estaré.
Dime por qué tus brazos rescatan mi tristeza y pulen
mis ojos de resplandores.
Dime si me amas y aplastaré mis dudas.
Dime si puedo morir junto a tu corazón
ya que tan inalcanzable eres.
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