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Disfrazarse de delfín, no es tan ridículo como parece.
Creo que guardar silencio, un aplauso merece.
Por el descanso eterno, de aquéllos que abandonaron este mundo.
Un minuto de silencio, desde el pecho ( lo vasto ), hasta la cabeza ( lo profundo ).
Un minuto budista, junto al Dalái Lama. Del mismo modo, dormiré en el suelo, y no sólo en la cama.
Sin embargo, fallecer no es garantía suficiente.
Ahora bien, si asciendes de plano vibratorio,
ya, estarás en Paz, con todo tu entorno,
de compañía misionera, humilde y noble.
No obstante, quien ama las broncas, en el otro barrio, también, con muchos guerreros ronca.