SILENCIO
'Volvamos al silencio
Al silencio de las palabras que vienen del silencio'
Vicente Huidobro .- “Altazor”.
A través del ojo insondable de la noche
nace el silencio.
Un silencio nacido del ónfalo primordial
como el águila y el ave fénix.
Silencio de los ecos que se precipitan desde las palabras no dichas
palabras esenciales que jamás alumbraron pensamientos
Abrumadores ecos del silencio.
Nacen mariposas ilustradas por los colores inocentes de los locos
desde las larvas que son estrellas no nacidas
surgen en noches sin luna
esos dibujos junto a risas de espeluznante fragor.
Surcan cielos de aventura que son el envés del mar
gaviotas y alcatraces
concreciones aladas desvividas de sus rocas
estridencias luminosas
gritos submarinos que han emergido para acallar los silencios.
Un mundo sin geometrías
donde no habiten las sombras
de apariencia albuminosa con irisaciones groseras
un mundo como antesala de la muerte
nos acoge a los afásicos en supremo acto de caridad.
Coros cautivos que son presagio de aquelarres
entonan salmodias ardientes
apasionados cantos de los espíritus redivivos
que laten sin aceptar su destino mortuorio.
Esperan agazapados la epifanía del sonido luminoso
ignorando que los ángeles negros destruyeron los últimos clarines.
Homenaje de cipreses y estatuas de rojo pórfido
conducirán al cortejo de palabras
que serán entregadas al silencio.
Silencio.
Callen los mares
y comience el final del universo.
Ilust.: Remedios Varo.
'Volvamos al silencio
Al silencio de las palabras que vienen del silencio'
Vicente Huidobro .- “Altazor”.
A través del ojo insondable de la noche
nace el silencio.
Un silencio nacido del ónfalo primordial
como el águila y el ave fénix.
Silencio de los ecos que se precipitan desde las palabras no dichas
palabras esenciales que jamás alumbraron pensamientos
Abrumadores ecos del silencio.
Nacen mariposas ilustradas por los colores inocentes de los locos
desde las larvas que son estrellas no nacidas
surgen en noches sin luna
esos dibujos junto a risas de espeluznante fragor.
Surcan cielos de aventura que son el envés del mar
gaviotas y alcatraces
concreciones aladas desvividas de sus rocas
estridencias luminosas
gritos submarinos que han emergido para acallar los silencios.
Un mundo sin geometrías
donde no habiten las sombras
de apariencia albuminosa con irisaciones groseras
un mundo como antesala de la muerte
nos acoge a los afásicos en supremo acto de caridad.
Coros cautivos que son presagio de aquelarres
entonan salmodias ardientes
apasionados cantos de los espíritus redivivos
que laten sin aceptar su destino mortuorio.
Esperan agazapados la epifanía del sonido luminoso
ignorando que los ángeles negros destruyeron los últimos clarines.
Homenaje de cipreses y estatuas de rojo pórfido
conducirán al cortejo de palabras
que serán entregadas al silencio.
Silencio.
Callen los mares
y comience el final del universo.
Ilust.: Remedios Varo.
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