Amartemisa
Poetisa
Reina la paz del mentiroso
en esta noche que se hace llamar mía,
pues no creo que yo la haya comprado,
y en mis manos, que vierten lágrimas ahogadas,
sólo quedan miscelaneos versos
intentando ser algo en medio de la nada.
Subo con mis uñas hasta el cielo
y no hallo la verdad,
normal, no existe, porque cuando río
me cae una lluvia de hormigas gigantes
que pican y destruyen esa mueca,
claro, no sé que estaba pensando,
nunca fui tan buena, ni siquiera la torre de arena
que quise construirme para creerme humana.
Ya sé que soy pesimista,
pero me gusta sentir mi poesía tan cerca de mi infierno
que sea lo único salvable de mi pobre tierra.
Si mis sílabas hablaran del agónico lamento
cada día, cada pedazo de tiempo,
entonces parecería estar muerta
y sin embargo, estoy viva,
no es algo que me enrrabiete,
tan sólo es que el mundo sigue dándome la espalda
y sigue quedándome un amor desnudo
y sufrido con enfoques frustrados de otras luces
y otros espejos en los que me miro.
Que no, que no me he vuelto loca,
sí, yo sé que tú sabes lo que digo,
tú que eres mi alma en medio del espacio perdido.
Pero esa historia recorre otros versos.
Bueno, quizá si me haya vuelto loca,
o quizá nací distinta y es por ello
que puedo escribir poesía.
Sólo sé que en el silencio de esta noche,
sólo escribiendo, me siento comprendida.