Enric
Poeta recién llegado
Silencios
Hay silencios
grandes como llanuras heladas,
como tundras
en las que nunca estuve
y, sin embargo,
conozco bien.
Silencios anchos,
silencios eternos y desesperanzadores,
se extienden áridos
formando desiertos de sinrazón,
de cosas calladas,
de cosas que huelen
a momentos marchitos.
Hay silencios pesados,
densos silencios hechos
de sueños febriles.
Silencios ajenos
que nos doblan la espalda,
que nos quitan el aliento;
silencios que matan la esperanza.
Inmensos silencios
megalíticos de palabras no dichas,
catedrales a las miradas con filos,
las miradas que gritan.
Hay de pronto,
un silencio que nos rodea,
adecua su maleabilidad
a nuestras formas precisas,
el silencio que abstrae.
Silencios insoportables,
como sonidos lejanos
en alas del eco,
que nos traen
el silencio que vendrá.
Enric
Hay silencios
grandes como llanuras heladas,
como tundras
en las que nunca estuve
y, sin embargo,
conozco bien.
Silencios anchos,
silencios eternos y desesperanzadores,
se extienden áridos
formando desiertos de sinrazón,
de cosas calladas,
de cosas que huelen
a momentos marchitos.
Hay silencios pesados,
densos silencios hechos
de sueños febriles.
Silencios ajenos
que nos doblan la espalda,
que nos quitan el aliento;
silencios que matan la esperanza.
Inmensos silencios
megalíticos de palabras no dichas,
catedrales a las miradas con filos,
las miradas que gritan.
Hay de pronto,
un silencio que nos rodea,
adecua su maleabilidad
a nuestras formas precisas,
el silencio que abstrae.
Silencios insoportables,
como sonidos lejanos
en alas del eco,
que nos traen
el silencio que vendrá.
Enric