La noche se sienta a mi lado
como una dama blanca
que intenta embrujarme
los sentidos,
me acerca palabras
y aromas sutiles que se
mezclan con el vapor
cotidiano de los amores
que van y que vienen,
Parezco un guerrero de papel
tratando de descifrar
la poesía que descansa
entre sus entrañas,
Quisiera detenerme
un instante a soñar
con ella...
Afuera todo converge
en luces y sombras.
El humo de mi cigarro
me dibuja destellos
y yo me permito el silencio
una vez más;
Un silencio profundo
con sabor al recuerdo
de los besos que me han
tallado el espíritu,
Afuera el mundo no detiene
un instante su maquina incesante,
y yo elijo nuevamente
perderme en la silueta
de tu cuerpo ausente mujer.
como una dama blanca
que intenta embrujarme
los sentidos,
me acerca palabras
y aromas sutiles que se
mezclan con el vapor
cotidiano de los amores
que van y que vienen,
Parezco un guerrero de papel
tratando de descifrar
la poesía que descansa
entre sus entrañas,
Quisiera detenerme
un instante a soñar
con ella...
Afuera todo converge
en luces y sombras.
El humo de mi cigarro
me dibuja destellos
y yo me permito el silencio
una vez más;
Un silencio profundo
con sabor al recuerdo
de los besos que me han
tallado el espíritu,
Afuera el mundo no detiene
un instante su maquina incesante,
y yo elijo nuevamente
perderme en la silueta
de tu cuerpo ausente mujer.