Ania Kupuri
Poeta recién llegado
¿Qué hay de ti y de tus colores ufanos?
El martirio de vivir bajo el yugo del cobarde
transforma al dolor en agua única.
Se acostumbra la llaga a tatuar las almas
y sin goce alguno, se glorifica al verdugo
¿Qué hay de ti y de tus omoplatos alados?
Creces como la hierba del campo ¡Sólo¡
Pero creces y das belleza aún entre lodazales.
Vas enredando sobre tus ojos los himnos
de libertad que clamaban los abuelos
¿Qué hay de ti y de los hijos del desierto?
Amaneces en soles sangrantes de arena
mutas al ton y son de los deseos siempre ajenos
portas la bandera de los que cortan venas
y haces de tu honra alfombra fina y suave
¿Qué hay de ti y de los tambores de guerra?
©
El martirio de vivir bajo el yugo del cobarde
transforma al dolor en agua única.
Se acostumbra la llaga a tatuar las almas
y sin goce alguno, se glorifica al verdugo
¿Qué hay de ti y de tus omoplatos alados?
Creces como la hierba del campo ¡Sólo¡
Pero creces y das belleza aún entre lodazales.
Vas enredando sobre tus ojos los himnos
de libertad que clamaban los abuelos
¿Qué hay de ti y de los hijos del desierto?
Amaneces en soles sangrantes de arena
mutas al ton y son de los deseos siempre ajenos
portas la bandera de los que cortan venas
y haces de tu honra alfombra fina y suave
¿Qué hay de ti y de los tambores de guerra?
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