jockzell
Poeta reconocido en el portal
En esta silla me siento
a beber un café fuerte,
y empiezo a extrañarte.
a beber un café fuerte,
y empiezo a extrañarte.
La espuma crece y se evapora
en mis labios pero te amo más que nunca,
más que mil ayeres perpetuos
grabados en la memoria.
en mis labios pero te amo más que nunca,
más que mil ayeres perpetuos
grabados en la memoria.
Fue un lunes la destrucción. Inevitable.
cuando las esquirlas me rozaban
y lloraba detrás de mi madre
sin que se diera cuenta de la inmadurez
para afrontar los amores adolescentes.
cuando las esquirlas me rozaban
y lloraba detrás de mi madre
sin que se diera cuenta de la inmadurez
para afrontar los amores adolescentes.
Y en esta silla pasan miles de cosas,
el hilo se descose y me enrosca la piel.
Y trinan pájaros azules dejando su eco en el alma.
el hilo se descose y me enrosca la piel.
Y trinan pájaros azules dejando su eco en el alma.
Miro de reojo y hay una bayetilla
que se sale del pantalón,
y una cremallera que se abre y se cierra
por la fricción y el azar de mis dedos.
que se sale del pantalón,
y una cremallera que se abre y se cierra
por la fricción y el azar de mis dedos.
Y sigo bebiendo,
el café se ha helado pero
el café se ha helado pero
mi boca retiene aún el fuego;
y el silencio también.
Y continúan las rosas descendiendo en su corta pureza.
Y rasgan el césped y mis ojos de hiel.
Y en esta silla pasan un millón de cosas,
continúan el lápiz y el papel en su corta profesión
Y en esta silla pasan un millón de cosas,
continúan el lápiz y el papel en su corta profesión
Y me acuerdo de ti,
mientras tus ojos, tu boca y tus manos,
mientras tus ojos, tu boca y tus manos,
hacen la nieve en mi taza.
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