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Silvestre y dorada

Solaribus

Poeta veterano en el portal



El tenue recuerdo
del clamor de tu deseo
se teje en mi piel
como un ritual de aguas

con la seriedad de un niño
cuando juega


te amo


en el horizonte expandido
del hueco de mi noche

en el ojo de Dios
en el himno sonoro de tu olor
de mujer enamorada

vaciado en el vacío más hondo
de tus voces
es mucho más lo que estás
que lo que vago

solitario
en la palidez de mi boca
por haberte extraviado
entre mis túneles

tu eco duerme inevitable
entre la garganta frutal
y el pasadizo de mi sangre seca

por eso la manera más amarga

de mentirme
es decirte adiós
cada vez que me duermo

como si no habitaras
en todos los silencios
y todas las preguntas

o acaso importara

—todavía—
llorar y perdonarnos

como si acaso el nosotros
que yace
en este sendero sin huellas
pudiera juntar

alguna vez
nuestras sonrisas demacradas

pero te amo


como campanas latidas
por pájaros gigantescos
entre galaxias infinitas

en la palabra total

definitiva
que completa tu mirada
en mis pupilas



lo sé

no estaremos
en el último relámpago de la vida

pero no creo en el ahora ordinal
en que habitamos

cerrar los ojos
en el aroma tuyo
de mi memoria
es una Patria que me ampara

detrás de la sombra o de la luz
entre restos de símbolos marchitos
una estrella vela
tus manos dolientes
y tu pecho lastimado

te sigue

como una abeja e
n un camino
de naranjos florecidos

hasta el día en que el cenit
nos atreviese el cuerpo

y la mente sea una fragua
con la memoria del cielo

silvestre y dorada

como un alba que no acabe


 
Última edición:



El tenue recuerdo
del clamor de tu deseo
se teje en mi piel
como un ritual de aguas

con la seriedad de un niño
cuando juega


te amo


en el horizonte expandido
del hueco de mi noche

en el ojo de Dios
en el himno sonoro de tu olor
de mujer enamorada

vaciado en el vacío más hondo
de tus voces
es mucho más lo que estás
que lo que vago

solitario
en la palidez de mi boca
por haberte extraviado
entre mis túneles

tu eco duerme inevitable
entre la garganta frutal
y el pasadizo de mi sangre seca

por eso la manera más amarga

de mentirme
es decirte adiós
cada vez que me duermo

como si no habitaras
en todos los silencios
y todas las preguntas

o acaso importara

—todavía—
llorar y perdonarnos

como si acaso el nosotros
que yace
en este sendero sin huellas
pudiera juntar

alguna vez
nuestras sonrisas demacradas

pero te amo


como campanas latidas
por pájaros gigantescos
entre galaxias infinitas

en la palabra total

definitiva
que completa tu mirada
en mis pupilas



lo sé

no estaremos
en el último relámpago de la vida

pero no creo en el ahora ordinal
en que habitamos

cerrar los ojos
en el aroma tuyo
de mi memoria
es una Patria que me ampara

detrás de la sombra o de la luz
entre restos de símbolos marchitos
una estrella vela
tus manos dolientes
y tu pecho lastimado

te sigue

como una abeja e
n un camino
de naranjos florecidos

hasta el día en que el cenit
nos atreviese el cuerpo

y la mente sea una fragua
con la memoria del cielo

silvestre y dorada

como un alba que no acabe


Un placer transitar por tus letras poeta.
Un fuerte abrazo.

 



El tenue recuerdo
del clamor de tu deseo
se teje en mi piel
como un ritual de aguas

con la seriedad de un niño
cuando juega


te amo


en el horizonte expandido
del hueco de mi noche

en el ojo de Dios
en el himno sonoro de tu olor
de mujer enamorada

vaciado en el vacío más hondo
de tus voces
es mucho más lo que estás
que lo que vago

solitario
en la palidez de mi boca
por haberte extraviado
entre mis túneles

tu eco duerme inevitable
entre la garganta frutal
y el pasadizo de mi sangre seca

por eso la manera más amarga

de mentirme
es decirte adiós
cada vez que me duermo

como si no habitaras
en todos los silencios
y todas las preguntas

o acaso importara

—todavía—
llorar y perdonarnos

como si acaso el nosotros
que yace
en este sendero sin huellas
pudiera juntar

alguna vez
nuestras sonrisas demacradas

pero te amo


como campanas latidas
por pájaros gigantescos
entre galaxias infinitas

en la palabra total

definitiva
que completa tu mirada
en mis pupilas



lo sé

no estaremos
en el último relámpago de la vida

pero no creo en el ahora ordinal
en que habitamos

cerrar los ojos
en el aroma tuyo
de mi memoria
es una Patria que me ampara

detrás de la sombra o de la luz
entre restos de símbolos marchitos
una estrella vela
tus manos dolientes
y tu pecho lastimado

te sigue

como una abeja e
n un camino
de naranjos florecidos

hasta el día en que el cenit
nos atreviese el cuerpo

y la mente sea una fragua
con la memoria del cielo

silvestre y dorada

como un alba que no acabe

La magnitud y la profundidad de este sentimiento suelen hacer nimias las palabras, Dani, pero vos lo describís con estilo y belleza.
Gracias por ponerle voz a este sentir.
Gracias por compartir.
Abrazazo grandote re.
 



El tenue recuerdo
del clamor de tu deseo
se teje en mi piel
como un ritual de aguas

con la seriedad de un niño
cuando juega


te amo


en el horizonte expandido
del hueco de mi noche

en el ojo de Dios
en el himno sonoro de tu olor
de mujer enamorada

vaciado en el vacío más hondo
de tus voces
es mucho más lo que estás
que lo que vago

solitario
en la palidez de mi boca
por haberte extraviado
entre mis túneles

tu eco duerme inevitable
entre la garganta frutal
y el pasadizo de mi sangre seca

por eso la manera más amarga

de mentirme
es decirte adiós
cada vez que me duermo

como si no habitaras
en todos los silencios
y todas las preguntas

o acaso importara

—todavía—
llorar y perdonarnos

como si acaso el nosotros
que yace
en este sendero sin huellas
pudiera juntar

alguna vez
nuestras sonrisas demacradas

pero te amo


como campanas latidas
por pájaros gigantescos
entre galaxias infinitas

en la palabra total

definitiva
que completa tu mirada
en mis pupilas



lo sé

no estaremos
en el último relámpago de la vida

pero no creo en el ahora ordinal
en que habitamos

cerrar los ojos
en el aroma tuyo
de mi memoria
es una Patria que me ampara

detrás de la sombra o de la luz
entre restos de símbolos marchitos
una estrella vela
tus manos dolientes
y tu pecho lastimado

te sigue

como una abeja e
n un camino
de naranjos florecidos

hasta el día en que el cenit
nos atreviese el cuerpo

y la mente sea una fragua
con la memoria del cielo

silvestre y dorada

como un alba que no acabe

Un bello poema donde transitar por cada una de sus metáforas es pasear por la mirada de la luna, la memoria del cielo o el día que el cénit atraviese nuestro cuerpo. Un placer leerte poeta. Un abrazo con la pluma del alma. Buen día
 



El tenue recuerdo
del clamor de tu deseo
se teje en mi piel
como un ritual de aguas

con la seriedad de un niño
cuando juega


te amo


en el horizonte expandido
del hueco de mi noche

en el ojo de Dios
en el himno sonoro de tu olor
de mujer enamorada

vaciado en el vacío más hondo
de tus voces
es mucho más lo que estás
que lo que vago

solitario
en la palidez de mi boca
por haberte extraviado
entre mis túneles

tu eco duerme inevitable
entre la garganta frutal
y el pasadizo de mi sangre seca

por eso la manera más amarga

de mentirme
es decirte adiós
cada vez que me duermo

como si no habitaras
en todos los silencios
y todas las preguntas

o acaso importara

—todavía—
llorar y perdonarnos

como si acaso el nosotros
que yace
en este sendero sin huellas
pudiera juntar

alguna vez
nuestras sonrisas demacradas

pero te amo


como campanas latidas
por pájaros gigantescos
entre galaxias infinitas

en la palabra total

definitiva
que completa tu mirada
en mis pupilas



lo sé

no estaremos
en el último relámpago de la vida

pero no creo en el ahora ordinal
en que habitamos

cerrar los ojos
en el aroma tuyo
de mi memoria
es una Patria que me ampara

detrás de la sombra o de la luz
entre restos de símbolos marchitos
una estrella vela
tus manos dolientes
y tu pecho lastimado

te sigue

como una abeja e
n un camino
de naranjos florecidos

hasta el día en que el cenit
nos atreviese el cuerpo

y la mente sea una fragua
con la memoria del cielo

silvestre y dorada

como un alba que no acabe

Así es el amor, se contempla desde el interior y la mirada.
Y cada cual sabe darle el justo significado.

Saludos
 
La magnitud y la profundidad de este sentimiento suelen hacer nimias las palabras, Dani, pero vos lo describís con estilo y belleza.
Gracias por ponerle voz a este sentir.
Gracias por compartir.
Abrazazo grandote re.
¡Qué lindo lo que me decís, Medusita!
¡Ro, gracias a vos por estar siempre! ¡Dios ilumine tus días!
Adoro tu estilo. Ojalá pronto pueda leerte. Te quiero, Re.
Dani.
 
Última edición:



El tenue recuerdo
del clamor de tu deseo
se teje en mi piel
como un ritual de aguas

con la seriedad de un niño
cuando juega


te amo


en el horizonte expandido
del hueco de mi noche

en el ojo de Dios
en el himno sonoro de tu olor
de mujer enamorada

vaciado en el vacío más hondo
de tus voces
es mucho más lo que estás
que lo que vago

solitario
en la palidez de mi boca
por haberte extraviado
entre mis túneles

tu eco duerme inevitable
entre la garganta frutal
y el pasadizo de mi sangre seca

por eso la manera más amarga

de mentirme
es decirte adiós
cada vez que me duermo

como si no habitaras
en todos los silencios
y todas las preguntas

o acaso importara

—todavía—
llorar y perdonarnos

como si acaso el nosotros
que yace
en este sendero sin huellas
pudiera juntar

alguna vez
nuestras sonrisas demacradas

pero te amo


como campanas latidas
por pájaros gigantescos
entre galaxias infinitas

en la palabra total

definitiva
que completa tu mirada
en mis pupilas



lo sé

no estaremos
en el último relámpago de la vida

pero no creo en el ahora ordinal
en que habitamos

cerrar los ojos
en el aroma tuyo
de mi memoria
es una Patria que me ampara

detrás de la sombra o de la luz
entre restos de símbolos marchitos
una estrella vela
tus manos dolientes
y tu pecho lastimado

te sigue

como una abeja e
n un camino
de naranjos florecidos

hasta el día en que el cenit
nos atreviese el cuerpo

y la mente sea una fragua
con la memoria del cielo

silvestre y dorada

como un alba que no acabe



Hermoso poema nos compartes, grato pasar a leerte
Saludos cordiales
Un abrazo
Alfredo
 
Un bello poema donde transitar por cada una de sus metáforas es pasear por la mirada de la luna, la memoria del cielo o el día que el cénit atraviese nuestro cuerpo. Un placer leerte poeta. Un abrazo con la pluma del alma. Buen día
¡Qué bueno que puedas emprender un viaje gracias a mi humilde poema, José! Es lo mejor que nos puede pasar a aquellos que intentamos hacer Poesía. Abrazo grande!
Dani.
 
Ciertamente, es destacable vuestro estilo... y sobre todo muy original. Algo que poco a poco, ya se viene consolidando. Felicitaciones, compañero Daniel...
Cordialmente:
¡Iván, querido! Muchas gracias por el comentario. Es bueno hallar y abrazar una voz desde donde "contar" Poesía, ¿verdad?. Lindo lo que me dices. Se agradece, compañero.
Dani.
 
"...
cerrar los ojos
en el aroma tuyo
de mi memoria
es una Patria que me ampara"

Aplausos siempre...
Qué lindo que subrayes esta partecita, Lu... A veces, más que quedarse la impronta de algo o de alguien, lo que nos quedamos venerando es el cómo lo hemos hecho nuestro, la introyección de eso. Entra a jugar nuestra propia creación. Silvina Ocampo habla de "Invenciones del recuerdo". Nos queda una parte de nuestro ser moldeada a su imagen, enriquecida por nosotros mismos. Y aunque parece una locura, nos basta eso para vivir.
Te abrazo, Lu.
Dani.
 
Última edición:



El tenue recuerdo
del clamor de tu deseo
se teje en mi piel
como un ritual de aguas

con la seriedad de un niño
cuando juega


te amo


en el horizonte expandido
del hueco de mi noche

en el ojo de Dios
en el himno sonoro de tu olor
de mujer enamorada

vaciado en el vacío más hondo
de tus voces
es mucho más lo que estás
que lo que vago

solitario
en la palidez de mi boca
por haberte extraviado
entre mis túneles

tu eco duerme inevitable
entre la garganta frutal
y el pasadizo de mi sangre seca

por eso la manera más amarga

de mentirme
es decirte adiós
cada vez que me duermo

como si no habitaras
en todos los silencios
y todas las preguntas

o acaso importara

—todavía—
llorar y perdonarnos

como si acaso el nosotros
que yace
en este sendero sin huellas
pudiera juntar

alguna vez
nuestras sonrisas demacradas

pero te amo


como campanas latidas
por pájaros gigantescos
entre galaxias infinitas

en la palabra total

definitiva
que completa tu mirada
en mis pupilas



lo sé

no estaremos
en el último relámpago de la vida

pero no creo en el ahora ordinal
en que habitamos

cerrar los ojos
en el aroma tuyo
de mi memoria
es una Patria que me ampara

detrás de la sombra o de la luz
entre restos de símbolos marchitos
una estrella vela
tus manos dolientes
y tu pecho lastimado

te sigue

como una abeja e
n un camino
de naranjos florecidos

hasta el día en que el cenit
nos atreviese el cuerpo

y la mente sea una fragua
con la memoria del cielo

silvestre y dorada

como un alba que no acabe

Hermoso y tierno poema lleno de imágenes y metáforas bellas. Un gusto leerte.
 
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