Pacoswaldo
Poeta adicto al portal
Carta a tu corazón, Silvia
deja le pregunte que fue de ti
le diré que fue de mí
de mis alegrías y mis aciertos.
Misiva escrita con tinta roja
como la sangre de mis venas
como lo rojo de tus labios
y lo descarnado de esta poesía.
Epístola sin fecha y sin origen
la tenía escondida
en alguna artería del corazón
una de esas que laten más con tu recuerdo.
¿Recuerdas tu poesía, Silvia?
esa que te escribí en la vieja banca.
Y de los amigos, las bromas, los cuadernos
sobre todo ese aquel donde escribí los versos.
Tú me miraste triste, Silvia
y nuestros caminos se alejaron
nunca más serenatas
con versos arrimados al viento,
nunca más las estrellas
brillaron solo para nosotros.
Hoy te viste linda, Silvia
tan simple como tu sonrisa
tan tierna como tu mirada
tan estoica como tu vida.
Sólo espérame allá
Te seguiré llevando mis poemas.
deja le pregunte que fue de ti
le diré que fue de mí
de mis alegrías y mis aciertos.
Misiva escrita con tinta roja
como la sangre de mis venas
como lo rojo de tus labios
y lo descarnado de esta poesía.
Epístola sin fecha y sin origen
la tenía escondida
en alguna artería del corazón
una de esas que laten más con tu recuerdo.
¿Recuerdas tu poesía, Silvia?
esa que te escribí en la vieja banca.
Y de los amigos, las bromas, los cuadernos
sobre todo ese aquel donde escribí los versos.
Tú me miraste triste, Silvia
y nuestros caminos se alejaron
nunca más serenatas
con versos arrimados al viento,
nunca más las estrellas
brillaron solo para nosotros.
Hoy te viste linda, Silvia
tan simple como tu sonrisa
tan tierna como tu mirada
tan estoica como tu vida.
Sólo espérame allá
Te seguiré llevando mis poemas.