Antares
Poeta adicto al portal
Hoy has estado aquí, conmigo...
-¿Por qué lo sé?
Siempre dejas en el aire
ese olor a sándalo y jazmines.
Cada vez que te recuerdo
aparece ese lindo petirrojo,
me produce una paz infinita.
A veces creo que tu alma está en él.
Disfruto echándole migas de pan,
revolotea y se posa en el borde de la fuente para beber agua.
Pronto será primavera.
Las calas se mecen al compás
de la ligera brisa que trae Marzo.
Los nardos y narcisos atraen con
su perfume a las afanosas abejas
que con sus zumbidos,
rompen el apacible silencio.
Como puedes ver, todo continua igual,
no paran los rituales estacionarios...
Y yo,
me quedo contigo,
suspendida en el tiempo
por la eficaz alevosía de un poema,
esperando sentir en algún
momento del día,
tus cándidas manos acariciando
mis mejillas.
Sólo tengo que pensar en ti,
y amanecen versos y sonrisas.
Dedicado a mi padre.
-¿Por qué lo sé?
Siempre dejas en el aire
ese olor a sándalo y jazmines.
Cada vez que te recuerdo
aparece ese lindo petirrojo,
me produce una paz infinita.
A veces creo que tu alma está en él.
Disfruto echándole migas de pan,
revolotea y se posa en el borde de la fuente para beber agua.
Pronto será primavera.
Las calas se mecen al compás
de la ligera brisa que trae Marzo.
Los nardos y narcisos atraen con
su perfume a las afanosas abejas
que con sus zumbidos,
rompen el apacible silencio.
Como puedes ver, todo continua igual,
no paran los rituales estacionarios...
Y yo,
me quedo contigo,
suspendida en el tiempo
por la eficaz alevosía de un poema,
esperando sentir en algún
momento del día,
tus cándidas manos acariciando
mis mejillas.
Sólo tengo que pensar en ti,
y amanecen versos y sonrisas.
Dedicado a mi padre.