Membri.Z.
Poeta recién llegado
Empiezo a pensar,princesa,
creo que mi patria,mi vida,
solo puede ser tu belleza,
esa caricia,esa sonrisa.
Ahora me callo y escucho
a tu cuerpo hablar,
con un leve susurro,
en eternidad sueve y total.
Mi guerra,tu amor,
mi lucha,tus besos,
el campo,tu cuerpo,
el vencedor,el desazón.
¡Que entre el fin del mundo!
Grito por la imperfección
de mi rumbo
y no probable redención.
Veo,siento,percibo y aguardo
el momento para besarte
y sobre mi pecho ver tu semblante,
durmiendo,solo soñando.
Pero,mi suerte es tenue,dévil,
casi efímera o inexistente,
y mi desazón tan fuerte
que me hace ver cual imbécil.
Te rodeas de tu espejo circular
y tu misma te complaces,
quiero hacerte pensar
en lo que puedo brindarte,
sino todo,al menos,buena parte.
Me siento solo y miro a la luna,
ella,sigilosa,no dice nada,
y aquí yo,con mi rumba,
pensando en imposibles,enanos y hadas.
¿Porqué yo?¿Porqué tú?Preguntas,
hacedoras de rumbos indefinidos,
creadoras de las dudas
y de lo que nadie ha visto.
La llama que has encendido
en mi corazón
es solo la nada en el infinito,
pues mi alma y cuerpo son ya carbón.
creo que mi patria,mi vida,
solo puede ser tu belleza,
esa caricia,esa sonrisa.
Ahora me callo y escucho
a tu cuerpo hablar,
con un leve susurro,
en eternidad sueve y total.
Mi guerra,tu amor,
mi lucha,tus besos,
el campo,tu cuerpo,
el vencedor,el desazón.
¡Que entre el fin del mundo!
Grito por la imperfección
de mi rumbo
y no probable redención.
Veo,siento,percibo y aguardo
el momento para besarte
y sobre mi pecho ver tu semblante,
durmiendo,solo soñando.
Pero,mi suerte es tenue,dévil,
casi efímera o inexistente,
y mi desazón tan fuerte
que me hace ver cual imbécil.
Te rodeas de tu espejo circular
y tu misma te complaces,
quiero hacerte pensar
en lo que puedo brindarte,
sino todo,al menos,buena parte.
Me siento solo y miro a la luna,
ella,sigilosa,no dice nada,
y aquí yo,con mi rumba,
pensando en imposibles,enanos y hadas.
¿Porqué yo?¿Porqué tú?Preguntas,
hacedoras de rumbos indefinidos,
creadoras de las dudas
y de lo que nadie ha visto.
La llama que has encendido
en mi corazón
es solo la nada en el infinito,
pues mi alma y cuerpo son ya carbón.