Claudio Tapia
Poeta recién llegado
Y los fluidos de tu cuerpo,
nuevamente derramados sobre mi pelvis,
enajenaron las pequeñas dosis de morbo,
generadas por los estigmas cerebrales de mi parecer
La denominada vigilia sexuada-cerebral ,
plasmada de irrigaciones galácticas,
inundaron matutinalmente, mi cuarto cerrado
y abiertos mis deseos, a un sin fin de neuronas ya casi anuladas,
pero vigorizadas por el dulzor estrepitoso de un placer visceral
agónicas ya, comenzaron a reír y a gemir,
por la nobleza de su vida en decadencia
Y formando una millonada de rondas, de la mano, axones y dentritas,
como nunca entes sumergidas en un proceso involuntario, casi humano,
cantaron y entonaron las sugerencias de una poetiza de premio Nóbel.
Adelante canten, bailen, que la vida ya se va
y de la mano, este pequeño instante conciliador
de la que han gozado estos cuerpos perturbados.
Prudencia cautela amigas mías ,
que la vida se nos fué y de la mano aquella paz.
nuevamente derramados sobre mi pelvis,
enajenaron las pequeñas dosis de morbo,
generadas por los estigmas cerebrales de mi parecer
La denominada vigilia sexuada-cerebral ,
plasmada de irrigaciones galácticas,
inundaron matutinalmente, mi cuarto cerrado
y abiertos mis deseos, a un sin fin de neuronas ya casi anuladas,
pero vigorizadas por el dulzor estrepitoso de un placer visceral
agónicas ya, comenzaron a reír y a gemir,
por la nobleza de su vida en decadencia
Y formando una millonada de rondas, de la mano, axones y dentritas,
como nunca entes sumergidas en un proceso involuntario, casi humano,
cantaron y entonaron las sugerencias de una poetiza de premio Nóbel.
Adelante canten, bailen, que la vida ya se va
y de la mano, este pequeño instante conciliador
de la que han gozado estos cuerpos perturbados.
Prudencia cautela amigas mías ,
que la vida se nos fué y de la mano aquella paz.