Cercenada ya mi alma
me empalaban tus labios
y qué asco me daba en al fondo
perder el raciocinio por melancolía,
apretar OFF en mitad del mundo
esperando sonreír mañana.
Y no es su culpa,
había algo que no podía ver tras sus gafas,
tras esa mirada de temor
ese inmenso escudo a mi humanidad,
y no podía captar siquiera una palabra
ni en un abrazo inocente para sentir su vida.
Podía entender quien era,
pero no quien soy con ella,
sus palabras salían a la nada como un estallido
que solo era capaz de oír cundo quería ver,
no tiene sentido,
simplemente era hermoso.
Me senté en la mañana sobre el marco de la acera
ya a kilómetros de Elena
sonreí con su boca y entendí todo
mientras se zafaban de mis labios las palabras,
simplemente era hermoso.
me empalaban tus labios
y qué asco me daba en al fondo
perder el raciocinio por melancolía,
apretar OFF en mitad del mundo
esperando sonreír mañana.
Y no es su culpa,
había algo que no podía ver tras sus gafas,
tras esa mirada de temor
ese inmenso escudo a mi humanidad,
y no podía captar siquiera una palabra
ni en un abrazo inocente para sentir su vida.
Podía entender quien era,
pero no quien soy con ella,
sus palabras salían a la nada como un estallido
que solo era capaz de oír cundo quería ver,
no tiene sentido,
simplemente era hermoso.
Me senté en la mañana sobre el marco de la acera
ya a kilómetros de Elena
sonreí con su boca y entendí todo
mientras se zafaban de mis labios las palabras,
simplemente era hermoso.