nahuel Lorca
Poeta recién llegado
Ese silencio,
también sería parte de un simulacro,
donde payasos y poetas no podrían reír,
en un juego conveniente y perverso,
un gran teatro de seres vacuos.
Un mundo sin promesas y culpas,
que ya estamos construyendo,
donde poetas parecen payasos,
hablando de esperanzas,
mirando sus redondos ombligos,
contemplando sus palabras.
Ese silencio,
también sería parte de un simulacro,
sin promesas y culpas.
también sería parte de un simulacro,
donde payasos y poetas no podrían reír,
en un juego conveniente y perverso,
un gran teatro de seres vacuos.
Un mundo sin promesas y culpas,
que ya estamos construyendo,
donde poetas parecen payasos,
hablando de esperanzas,
mirando sus redondos ombligos,
contemplando sus palabras.
Ese silencio,
también sería parte de un simulacro,
sin promesas y culpas.
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