lunae
Poeta recién llegado
Sin admisión
Solíamos jugar a ser Angeles
solíamos revelarnos Dios
solíamos ser demonios.
En cada golpe, en cada jalón
me introduzco en las paredes,
siento como el mar
y como una pantalla
aparecen signos antiguos.
Aun siento el cosquilleo debajo de la lengua
me tiembla el alma
algo dentro de mí me carcome,
y no soy yo.
Veo pasar muertos
veo pasar demonios
me desprecian,
veo pasar Ángeles
me ignoran.
No pertenezco a ningún lugar
y el limbo ya no existe
para mi no hay salvación
en contra de Dios, de la vida
en contra de todo
Nada en mi es coherente
nada en mi es verdad,
los latidos de mi corazón se aceleran;
me retumban los oídos
no siento aire,
Siento el crujir de mis dientes
es esto el infierno
no me admiten.
Solíamos jugar a ser Angeles
solíamos revelarnos Dios
solíamos ser demonios.
En cada golpe, en cada jalón
me introduzco en las paredes,
siento como el mar
y como una pantalla
aparecen signos antiguos.
Aun siento el cosquilleo debajo de la lengua
me tiembla el alma
algo dentro de mí me carcome,
y no soy yo.
Veo pasar muertos
veo pasar demonios
me desprecian,
veo pasar Ángeles
me ignoran.
No pertenezco a ningún lugar
y el limbo ya no existe
para mi no hay salvación
en contra de Dios, de la vida
en contra de todo
Nada en mi es coherente
nada en mi es verdad,
los latidos de mi corazón se aceleran;
me retumban los oídos
no siento aire,
Siento el crujir de mis dientes
es esto el infierno
no me admiten.