Aisha Baranowska
Poeta que considera el portal su segunda casa
tus palabras eran fuego
que me calentaba
cuando el frío me abrazaba -
y sonreía yo
como una niña que se asombra
ante la belleza del mundo...
e incluso tus silencios
breves, fuertes, oscuros
me hacían cada vez más tuya...
ahora cuando no te veo
siento caerse la luna
desde el cielo de tus ojos negros
al abismo profundo de la noche...
sin ti soy muerta viviente
la que camina todavía hacia lo desconocido -
y la cubre poco a poco
la gran niebla de tu olvido...
pero aunque me mates cien veces
aunque sepultes en tu alma mi recuerdo -
seguiré tuya... porque el amor es eterno...
porque aunque duela - y mucho - amar
yo a ti, jamás te podría olvidar...
¡porque te quiero - te quiero - te quiero...!
y siempre te quiero más...
me duele estar lejos de ti
y no poderte demostrar
todo este amor infinito...
y sigo tan tuya que si de pronto vienes
de nuevo a despertar lo que nunca se durmió -
si tu voz me salve de la muerte
y tu beso para mí será vida -
me tendrás ahí cautiva
de tu corazón valiente...
mi amado señor, tan ausente -
porque corres por mis venas con la sangre del amanecer
cuando miro el sol levantarse desde el horizonte...
ahí, en el mar de añoranza
yace herida la esperanza -
y deseos que arden entre las cenizas...
eres libro con muchos candados
sin que te pueda leer...
toma mi corazón preso y encadenado
en tus manos mi destino y mi ser...
hermoso Arkhazul -
yo nunca te voy a dejar de querer...
en tus brazos quedarme sin aliento -
y soñar, hasta desvanecer en el viento
de la mañana que nos traerá paz y descanso -
en medio de cualquier tormenta...
[27/06/2014]