Arnaldo
Poeta recién llegado
No soy poeta que el mundo conoció.
Tampoco un escritor a quien deban conocer,
tan solo un desgastado instrumento vivo,
plasmando esa magia con mis sueños,
de sus ojos, cuando los miro.
Tampoco un escritor a quien deban conocer,
tan solo un desgastado instrumento vivo,
plasmando esa magia con mis sueños,
de sus ojos, cuando los miro.
Mis cuadros no se exponen en museos.
Ni un bosquejo, ni un humilde borrador.
Solo la tinta de mi sangre garabateando su nombre,
esbozando con suspiros en la alberca,
su silueta, cuando se acerca.
Ni un bosquejo, ni un humilde borrador.
Solo la tinta de mi sangre garabateando su nombre,
esbozando con suspiros en la alberca,
su silueta, cuando se acerca.
Mi música yace silenciosa en las radios.
Cada estrofa, cada melodía del viejo piano.
Una nota en do menor salpicando la partitura,
sonando en concierto inusitado al verme,
por las noches, cuando duerme.
Cada estrofa, cada melodía del viejo piano.
Una nota en do menor salpicando la partitura,
sonando en concierto inusitado al verme,
por las noches, cuando duerme.
Cómo expresar con arte lo que viven mis sentidos,
Cómo eternizar su silencio, su dulce capricho.
Como desvelar la máscara que esconde los tabúes,
para expresar las fantasías en esos labios en rima,
explicando con besos, el significado de mi obra prima.
Cómo eternizar su silencio, su dulce capricho.
Como desvelar la máscara que esconde los tabúes,
para expresar las fantasías en esos labios en rima,
explicando con besos, el significado de mi obra prima.