frank c.
Poeta adicto al portal
El silencio palpita en los labios del tiempo
y las rosas del paraíso que te regale fragmentan
sus pétalos muriendo lentamente.
-Ya no recitas mis letras con tu acento-
ni abres las puertas de nuestro mundo propio,
¡señal que perdiste y que perdí
el camino Para tocarnos el alma!.
La pluma creadora de poesía me fue quitada
y hoy mismo me expulsaron del paraíso.
Me arrojaron desnudo, hambriento, como fiera,
sediento de tus besos y odiando mi destino.
Me cortaron la lengua para dejarme mudo
y me amarraron las manos para que no hablaran,
fue el destino cruel y vengativo el verdugo
que no permite eternidades y extingue el fuego
del amor, "que se juro seria eterno"
Rodare pues, de norte a sur, sin brújula y maldito
Buscando lo perdido en las oquedades de la nada,
gimiendo a ratos como un cachorro herido
llorando y cavando mi tumba anticipada.
y las rosas del paraíso que te regale fragmentan
sus pétalos muriendo lentamente.
-Ya no recitas mis letras con tu acento-
ni abres las puertas de nuestro mundo propio,
¡señal que perdiste y que perdí
el camino Para tocarnos el alma!.
La pluma creadora de poesía me fue quitada
y hoy mismo me expulsaron del paraíso.
Me arrojaron desnudo, hambriento, como fiera,
sediento de tus besos y odiando mi destino.
Me cortaron la lengua para dejarme mudo
y me amarraron las manos para que no hablaran,
fue el destino cruel y vengativo el verdugo
que no permite eternidades y extingue el fuego
del amor, "que se juro seria eterno"
Rodare pues, de norte a sur, sin brújula y maldito
Buscando lo perdido en las oquedades de la nada,
gimiendo a ratos como un cachorro herido
llorando y cavando mi tumba anticipada.