pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
Siento recorrer la humedad del deseo en mi piel ,
dormida la locura sueña con mares de fuego ,
escondida la lujuria juega con la fantasía...
Con un travieso beso se despierta la malicia ,
susurros prohibidos te canto al oído
y sin hacer larga la espera tu boca se lanza como fiera,
encendida con la invitación...
Con gran expectación salvaje contemplas mi pecho,
miradas de macho en celo a mis pezones activas,
derramado el néctar entre mis piernas
por las ansias de posesión,
como fiel súbdita deseo saciar tus instintos de perversión...
Atrapada en tus látigos ardientes
los azotes me saben a licor de pecado
y sin miedo a perderse mi alma , ¡ella!...
en tu infierno de pasión se siente en la gloria más sublime ...
Mares saciados se entrelazan entre la marea de los volcanes activos ,
oleadas de gemidos sin aliento golpean en los latidos de los corazones
que casi sin aliento vuelven a su ritmo furtivo,
duerme la diosa en su altar y un beso dulce
sin perversión la acunan con reverencial amor...
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