SIN CEREMONIAS
¡No conseguí evitarlo, tampoco lo intenté!
¿Me impulsó algún hechizo causándome delirio?
La vi con su laúd sentada entre las flores,
cabellos de obsidiana ornaba una guirnalda
y una túnica blanca su cuerpo moldeaba,
mientras ella cantaba, con gracia al dios Amor.
Parecióme visión de una diosa pagana,
deje que su atracción hacia ella me llevara.
Detuvo su cantar, sus ojos esmeralda
miraronme sonrientes y plenos de dulzura,
Invitación leí para que me acercara.
Subyugado, hechizado, me arrodillé ante ella,
mi hoguera de deseos sin velos le mostré.
Con gran delicadeza sus manos me tendió
y yo, sin ceremonias, la abracé apasionado.
Volaron las sandalias, voló la blanca túnica,
voláronse mis ropas, el césped se hizo tálamo,
en besos enredados, cuerpos entrelazados,
disfrutamos las mieles, bebimos los licores
de jugosos sudores en pieles vendimiados
hasta quedar exhaustos, borrachos de placer.
Quedeme adormecido, sus pechos suave almohada,
no supe cuanto tiempo, desperté y ya no estaba...
¿Podría ser un sueño? mas ¿ qué hago aquí desnudo?
¿Quién mis sienes ciñó con guirnalda de flores?
¿Y ese anillo en el dedo, cuajado de diamantes?
No dudo. ¡Fue una diosa la que me desposó!