prisionero inocente
Poeta que considera el portal su segunda casa
No tengo paz, por que no sé guardar el amor que recibo.
Lo dejo salir tan pronto que entra, pensando que no soy
una casa digna para tal invitado.
Y el sillón de un pensamiento, adonde el descansó por un segundo,
sigue oscilando rompiendo el silencio,
despertándome de esta vida amarga.
Y me duele sentir vivo, por que solamente me siento así
cuando alguien me abandona,
como si fuera la primavera, que con sus flores sabe morir
en nuestras manos, mientras nos decimos te amo....
No tengo paz, ya no la tengo,
por que yo soy el amor que va de casa en casa,
sin encontrar un sitio adonde quedar.
Lo dejo salir tan pronto que entra, pensando que no soy
una casa digna para tal invitado.
Y el sillón de un pensamiento, adonde el descansó por un segundo,
sigue oscilando rompiendo el silencio,
despertándome de esta vida amarga.
Y me duele sentir vivo, por que solamente me siento así
cuando alguien me abandona,
como si fuera la primavera, que con sus flores sabe morir
en nuestras manos, mientras nos decimos te amo....
No tengo paz, ya no la tengo,
por que yo soy el amor que va de casa en casa,
sin encontrar un sitio adonde quedar.
Última edición: