Sin dudas
Puedo dudar de el azul del mar regalado por el cielo,
del verdor de las plantas revestidas de sequia,
de un cóndor sobrevolando brasas de un volcán,
pero en el azul de tus ojos destilando amor
jamás dudaría, esa es la verdad.
Verdad desprendida en cada amanecer,
en tus caricias afloradas de placer,
en tus besos de miel,
en ese instante penetrando mi esencia
con el calor de tu piel.
Puedo dudar de un universo sin estrellas,
de la luna llorando solitaria,
de un día sin ti,
pero nunca dudaría del amor sentido
en ese instante entregada a ti.