Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
Si te encuentras sólo, esperando que sanen las heridas,
sal de tu encierro al Alba y vete por el camino solitario.
Si te topas con el Almendro será de buen augurio,
acércate, tócalo, abrázalo, es tu hermano que estoicamente
lo ha soportado todo y les servirá de mutuo consuelo.
Si todavía te rindes, si la soledad te invade, al llegar al prado,
adonde espera impaciente tu amada, penetra el silencio,
y en la soledad escucha la voz gentil de quien ahora te llama.
Tómense de las manos, desciendan por el declive,
dejen que súbito Arco Iris acaricie coloridamente sus almas,
que no los arredre el estrépito de la caída del agua,
de a poco ese retumbe cederá y volverá la perdida calma.
sal de tu encierro al Alba y vete por el camino solitario.
Si te topas con el Almendro será de buen augurio,
acércate, tócalo, abrázalo, es tu hermano que estoicamente
lo ha soportado todo y les servirá de mutuo consuelo.
Si todavía te rindes, si la soledad te invade, al llegar al prado,
adonde espera impaciente tu amada, penetra el silencio,
y en la soledad escucha la voz gentil de quien ahora te llama.
Tómense de las manos, desciendan por el declive,
dejen que súbito Arco Iris acaricie coloridamente sus almas,
que no los arredre el estrépito de la caída del agua,
de a poco ese retumbe cederá y volverá la perdida calma.
Última edición: