¿Y la belleza donde está? -pregunta el llanto a la tristeza.
Mas mi poesía es sin esfuerzo, porque yo en mármol
no me pararé a convertir el tiempo.
La pregunta sin respuesta del llanto
era la curiosidad vista por mi alma en su espejo,
y sabida la naturaleza de sus rasgos,
quedó el cristal tan satisfecho que ahora
no hay más curiosidad en todo mi cuerpo
que la que fluye de mis sentidos a las cosas,
de las cosas a mis sentidos.
No hay más tristeza en el llanto
de mi alma que el recuerdo de la pregunta
sin verbal respuesta.
Mas mi poesía es sin esfuerzo, porque yo en mármol
no me pararé a convertir el tiempo.
La pregunta sin respuesta del llanto
era la curiosidad vista por mi alma en su espejo,
y sabida la naturaleza de sus rasgos,
quedó el cristal tan satisfecho que ahora
no hay más curiosidad en todo mi cuerpo
que la que fluye de mis sentidos a las cosas,
de las cosas a mis sentidos.
No hay más tristeza en el llanto
de mi alma que el recuerdo de la pregunta
sin verbal respuesta.