Contengo.
Inundado estoy.
Siento la presión de mi ser.
Ceder no.
Terco en resistir
los trescientos sesenta y cincos
una y otra vez.
...hay mar,
un ir y venir de sensaciones antipáticas
sabor a nada... y más.
Siento mis pensamientos...
húmedos,
entre mis lagrimas contenidas,
mi interior sin aire,
hacinado.
Amarrado en mi,
Sobreviviendo
a la miseria en este barranco del tiempo,
me alimento de la luz.
Sólo mi sombra es libre.
Se estremece mi cuerpo.
No cambia.
Pintada de mi,
busca y busca la salida,
salvo las noches plenas de negro
que junto a mi soledad duermen.
Hoy no es el día,
ni ayer, ni mañana será,
hasta que no terminen
los trescientos sesenta y cincos
últimos ingratos.
Cierro mis ojos para nadar,
brazada tras brazada
cruzo mi propio océano de porcelana.
La isla, siempre atrás.
...y vuelo, pero el cielo no encuentro.
Al fin, tendido en la tierra,
sintiéndola.... tierra.
Mi paz.
Inundado estoy.
Siento la presión de mi ser.
Ceder no.
Terco en resistir
los trescientos sesenta y cincos
una y otra vez.
...hay mar,
un ir y venir de sensaciones antipáticas
sabor a nada... y más.
Siento mis pensamientos...
húmedos,
entre mis lagrimas contenidas,
mi interior sin aire,
hacinado.
Amarrado en mi,
Sobreviviendo
a la miseria en este barranco del tiempo,
me alimento de la luz.
Sólo mi sombra es libre.
Se estremece mi cuerpo.
No cambia.
Pintada de mi,
busca y busca la salida,
salvo las noches plenas de negro
que junto a mi soledad duermen.
Hoy no es el día,
ni ayer, ni mañana será,
hasta que no terminen
los trescientos sesenta y cincos
últimos ingratos.
Cierro mis ojos para nadar,
brazada tras brazada
cruzo mi propio océano de porcelana.
La isla, siempre atrás.
...y vuelo, pero el cielo no encuentro.
Al fin, tendido en la tierra,
sintiéndola.... tierra.
Mi paz.