Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Quisiera pasar desapercibida para esta humanidad.
Que nada
ni nadie
me encontrara jamás.
No llamar tanto la atención,
siendo como mi cuerpo silencioso,
una mente callada.
Para ello,
deberé dejar enmudecidas mis manos.
Que ellas no escriban las connotaciones de mi ser,
ni expliquen nada más de mí
para finalmente estar ausente
mientras estoy presente.
Quisiera ser una sombra
cuyo arte desconocido, alguno no pueda hallar,
o ser un vaso simple
que nadie en sus labios quiera probar.
Quisiera no ocasionar una vista en mí.
Que nadie se fije si estoy a su alrededor,
escondida entre la gente
y como ahora,
entre las letras.
No ser tenida en la existencia
e irme cuantas veces quiera de la alquimia
de la intranquilidad, el estrés y la demencia del mundo.
Para ello,
deberé dejar mis besos en el hielo congelado
y que no besen más,
sabiendo en mi contra
que nadie más nunca,
me besará otra vez.
Que nada
ni nadie
me encontrara jamás.
No llamar tanto la atención,
siendo como mi cuerpo silencioso,
una mente callada.
Para ello,
deberé dejar enmudecidas mis manos.
Que ellas no escriban las connotaciones de mi ser,
ni expliquen nada más de mí
para finalmente estar ausente
mientras estoy presente.
Quisiera ser una sombra
cuyo arte desconocido, alguno no pueda hallar,
o ser un vaso simple
que nadie en sus labios quiera probar.
Quisiera no ocasionar una vista en mí.
Que nadie se fije si estoy a su alrededor,
escondida entre la gente
y como ahora,
entre las letras.
No ser tenida en la existencia
e irme cuantas veces quiera de la alquimia
de la intranquilidad, el estrés y la demencia del mundo.
Para ello,
deberé dejar mis besos en el hielo congelado
y que no besen más,
sabiendo en mi contra
que nadie más nunca,
me besará otra vez.
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