Veroumazoe
Poeta recién llegado
Camas vacías, lugares sin nombre.
Cuerpos errantes, sueños caídos.
Miradas inquietas, pisadas perdidas.
La necesidad agujereando la ilusión, el juego pirueteando en la avenida.
Destino marcado, colores conocidos, miserias cotidianas.
Infancia avasallada por el crujir amenazante del hambre.
El deseo puesto a prueba en la vereda; la realidad siniestra de "los otros".
La dulce agonía del olvido, acechando la calma.
El sucio desconsuelo de la falta; el desamparo final de las palabras.
Sin nombre ni lugar, sin sueños ni calor.
No hay refugio que aguardar, ni esperanza que llamar.
La nada ocupa su lugar; la muerte siempre quiere más.
Cuerpos errantes, sueños caídos.
Miradas inquietas, pisadas perdidas.
La necesidad agujereando la ilusión, el juego pirueteando en la avenida.
Destino marcado, colores conocidos, miserias cotidianas.
Infancia avasallada por el crujir amenazante del hambre.
El deseo puesto a prueba en la vereda; la realidad siniestra de "los otros".
La dulce agonía del olvido, acechando la calma.
El sucio desconsuelo de la falta; el desamparo final de las palabras.
Sin nombre ni lugar, sin sueños ni calor.
No hay refugio que aguardar, ni esperanza que llamar.
La nada ocupa su lugar; la muerte siempre quiere más.