Bernard Marx
Poeta recién llegado
A Alejandra, de un marinero en tierra y anónimo enamorado.
Va sin oriente, va sin soberano
mi destino, bordando el horizonte;
navegando el marítimo solano.
Es, a falta de faros, Faetonte
de una remota isla libertaria
donde, quisiera, mi alma se remonte
ajena a la, ya, tierra innecesaria.
Mundano, preso, muero mientras tanto,
preso de mi prisa solitaria
soy ser contradictorio siempre y cuando
ningún sueño me lleve ante tus ojos
o en los mares me tenga navegando.
Regiones, de los mares poderosos
me separan; tan solo mi cobardía
me aparta de tus labios rencorosos.
Marinero soy en la medianía
de la tierra que ocupa una sirena
que canta sin piedad su lejanía.
Entre tanto, soy sangre sin su vena;
soy reo de mi propia compañía;
soy príncipe en feroz torre de arena;
sin cinco faros, tú mi Alejandría.
Estoy convencido de que está repleto de errores de métrica, no duden en comentarlos.
mi destino, bordando el horizonte;
navegando el marítimo solano.
Es, a falta de faros, Faetonte
de una remota isla libertaria
donde, quisiera, mi alma se remonte
ajena a la, ya, tierra innecesaria.
Mundano, preso, muero mientras tanto,
preso de mi prisa solitaria
soy ser contradictorio siempre y cuando
ningún sueño me lleve ante tus ojos
o en los mares me tenga navegando.
Regiones, de los mares poderosos
me separan; tan solo mi cobardía
me aparta de tus labios rencorosos.
Marinero soy en la medianía
de la tierra que ocupa una sirena
que canta sin piedad su lejanía.
Entre tanto, soy sangre sin su vena;
soy reo de mi propia compañía;
soy príncipe en feroz torre de arena;
sin cinco faros, tú mi Alejandría.
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