dragon_ecu
Esporádico permanente
El día se halla gris, sombrío.
El cielo apenas presenta nubes, pero aún así ...se muestra oscuro.
Las sombras geométricas en el suelo son demasiado perfectas y rectas, como para ser naturales.
Sombras grises sobre un campo gris, que los ojos se entrecierran para ver por el rosado del párpado... pero no funciona. Hasta los sonidos se han vuelto grises.
Sonidos silbantes que al descender se vuelven graves y luego estruendoso anuncio, como explosiones de la cordura.
El cuerpo gira hasta de forma antinatural, porque ante tanta luz plagada de grises, la vista se pierde buscando el campo verde, anhelando el cielo azul, pero no se halla.
La esperanza de colores se pierde en la mirada e incluso los ojos se visten de gris, perdiéndose las pupilas.
Un rostro vacío alimenta la pena, el desespero, la urgencia de dar vida del pecho materno, de transmitir vida al cuerpo yermo.
El ave tranquila rompe su vuelo con su ala deformada por la luz que la esconde, más tonos de grises que aparecen de la nada.
Se afectan hasta la fortaleza y el señorío, la bravura indica en su actitud la pérdida de todo. Adiós bravía dureza y señorial hidalguía, pues los caballeros hidalgos yacen desechos.
La lanza y la espada no son parte del quijotesco desenfado de una lucha noble.
Se muestra elevada cobardía a más de mil pies de altura.
La luz del fuego es nada frente a la luz humana, esta tiene más ciencia, más potencia, más incidencia de una egoísta verdad, y también por ello mayor crueldad.
[FONT="]Las súplicas no llegan a los oídos, porque no hay cabezas que escuchen, tan solo el silbido horrendo, y el crepitar de las llamas consumiendo los últimos restos humanos en pie.
[FONT="]
Pablo Picasso - Guernica
El cielo apenas presenta nubes, pero aún así ...se muestra oscuro.
Las sombras geométricas en el suelo son demasiado perfectas y rectas, como para ser naturales.
Sombras grises sobre un campo gris, que los ojos se entrecierran para ver por el rosado del párpado... pero no funciona. Hasta los sonidos se han vuelto grises.
Sonidos silbantes que al descender se vuelven graves y luego estruendoso anuncio, como explosiones de la cordura.
El cuerpo gira hasta de forma antinatural, porque ante tanta luz plagada de grises, la vista se pierde buscando el campo verde, anhelando el cielo azul, pero no se halla.
La esperanza de colores se pierde en la mirada e incluso los ojos se visten de gris, perdiéndose las pupilas.
Un rostro vacío alimenta la pena, el desespero, la urgencia de dar vida del pecho materno, de transmitir vida al cuerpo yermo.
El ave tranquila rompe su vuelo con su ala deformada por la luz que la esconde, más tonos de grises que aparecen de la nada.
Se afectan hasta la fortaleza y el señorío, la bravura indica en su actitud la pérdida de todo. Adiós bravía dureza y señorial hidalguía, pues los caballeros hidalgos yacen desechos.
La lanza y la espada no son parte del quijotesco desenfado de una lucha noble.
Se muestra elevada cobardía a más de mil pies de altura.
La luz del fuego es nada frente a la luz humana, esta tiene más ciencia, más potencia, más incidencia de una egoísta verdad, y también por ello mayor crueldad.
[FONT="]Las súplicas no llegan a los oídos, porque no hay cabezas que escuchen, tan solo el silbido horrendo, y el crepitar de las llamas consumiendo los últimos restos humanos en pie.
Pablo Picasso - Guernica