Lloran los ojos ya cansados de ver el mundo al revés,
soñadores ojos que creen saber el por qué de vivir,
y creen todos que ya nada es igual,
que es solo un sueño que va a dar una oportunidad
a quien escriba con su sangre el anhelo de libertad.
Miro el alma atormentada con un sueño,
y pienso en la sombra del dolor,
pero río del mar,
que ahoga mis pensamientos inclinando mi dolor hacia el sol.
Solo una risa puede apagar el dolor de sentirse desalineado
y de creer que todo fue realidad que acumuló las vidas
que le quedaban y aclaró las sombras de mi corazón.