Llora con amargura un tiempo recorrido, sin retorno.
Rota la existencia emocional, donde el final es el principio
y el principio es el final, como una espiral macabra.
Que nunca el azar quiso aventurarse conmigo.
Que no es casualidad tanta amargura.
Que no es obsesión tanto dolor.
Arrancar de las entrañas las emociones para sobrevivir
y como un fantasma observar el devenir de la vida.
Envejecen los sentimientos un día ilusionados,
ahora congelados en su pureza o impureza,
en un estado latente de energía positiva o negativa.
Ya no hay miedo, ni perdida, ni olvido.
Simplemente nada que lo ocupa todo.
Mi nombre ni es un recuerdo, tan solo letras frias que lo compornen.
Rota la existencia emocional, donde el final es el principio
y el principio es el final, como una espiral macabra.
Que nunca el azar quiso aventurarse conmigo.
Que no es casualidad tanta amargura.
Que no es obsesión tanto dolor.
Arrancar de las entrañas las emociones para sobrevivir
y como un fantasma observar el devenir de la vida.
Envejecen los sentimientos un día ilusionados,
ahora congelados en su pureza o impureza,
en un estado latente de energía positiva o negativa.
Ya no hay miedo, ni perdida, ni olvido.
Simplemente nada que lo ocupa todo.
Mi nombre ni es un recuerdo, tan solo letras frias que lo compornen.
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