doblea
Poeta recién llegado
… Y de pronto abrí los ojos,
para ver en lo que me estaba convirtiendo,
en alguien sin sentimientos, sin ganas de vivir,
atado a un sueño.
Para comenzar a vivir a darme cuenta de que no te necesitaba,
nunca te necesite,
y luego me fui acogiendo a momentos más sencillos
en los que el compartir un “hola” o “buenos días”
me llenaban de caricias y me hacían sentir importante.
Y me alejé,
me fui apoderando de mí, fui cada vez sintiendo menos miedo
esos sentimientos que a todos nos atan y no nos dejan vivir
los fui olvidando poco a poco.
Y de pronto estaba ahí, junto a ti
sintiendo un inmenso cúmulo de emociones,
en el que el corazón me latía a mil
y el miedo más profundo se apoderaba de mí.
Pero no me negué a sentir,
y saben se sintió también liberarme de mis miedos,
embarcarme en un nuevo sueño,
que por aquel entonces no me importaba a donde me llevara.
Y sin miedos comencé a vivir
a disfrutar de eso pequeños detalles y momentos,
que aún hoy al recordarlos me hacen muy feliz
y que el cómo empezó ya no importa.
Hoy me prefiero sin miedos,
un momento libre para gritar que te quiero
y aunque sé que no hacía falta decirlo,
hoy lo siento así…
para ver en lo que me estaba convirtiendo,
en alguien sin sentimientos, sin ganas de vivir,
atado a un sueño.
Para comenzar a vivir a darme cuenta de que no te necesitaba,
nunca te necesite,
y luego me fui acogiendo a momentos más sencillos
en los que el compartir un “hola” o “buenos días”
me llenaban de caricias y me hacían sentir importante.
Y me alejé,
me fui apoderando de mí, fui cada vez sintiendo menos miedo
esos sentimientos que a todos nos atan y no nos dejan vivir
los fui olvidando poco a poco.
Y de pronto estaba ahí, junto a ti
sintiendo un inmenso cúmulo de emociones,
en el que el corazón me latía a mil
y el miedo más profundo se apoderaba de mí.
Pero no me negué a sentir,
y saben se sintió también liberarme de mis miedos,
embarcarme en un nuevo sueño,
que por aquel entonces no me importaba a donde me llevara.
Y sin miedos comencé a vivir
a disfrutar de eso pequeños detalles y momentos,
que aún hoy al recordarlos me hacen muy feliz
y que el cómo empezó ya no importa.
Hoy me prefiero sin miedos,
un momento libre para gritar que te quiero
y aunque sé que no hacía falta decirlo,
hoy lo siento así…