Sin motivo te recordé
No tengo ningún motivo para escribir,
no siento inspiración, no siento la canción,
por eso voy buscando en mi jardín una rosa,
que se parezca a tí y me despierte a tristeza,
y así, añorarte, extrañarte y desearte,
para lograr sacar de mi alma unos versos,
recordando aquellos besos que nos dimos,
la caricia más pequeña que nos despertaba,
el deseo más profundo de nuestra alma,
no siento desesperación, sólo una inmensa calma,
no siento deseos de llorar, no brota ni una lágrima,
cada día que amanece estoy tranquilo,
mi alma no se desvanece por dejarme solo,
no siento ningún vacío, no siento soledad,
no me hace falta tu cariño, no siento necesidad,
me está dando miedo no sentirte nada,
me está dando miedo no extrañarte nunca,
aunque camine por el rumbo donde nos conocimos,
ya no llevo en mí aquella sensibilidad,
ya no siento nada, ya no te quiero nada,
ya no eres mi sueño más anhelado,
aquél camino que una vez me llevó hacia tí,
o quizás sea que tú sigues muy dentro de mí,
y apenas lo estoy descubriendo,
y por eso te recordé hoy sin motivo,
tal vez al ser cautivo de tu amor,
me hizo recordar aquél sentimiento,
que me hizo lo que quiso, amar y entregar,
sin reproches, sin reclamos y sin cabos,
por eso un día acabamos y despedimos,
aquel sentir que nos tenía sin motivo,
y ahora sin razones ni rencores te recordé.
No tengo ningún motivo para escribir,
no siento inspiración, no siento la canción,
por eso voy buscando en mi jardín una rosa,
que se parezca a tí y me despierte a tristeza,
y así, añorarte, extrañarte y desearte,
para lograr sacar de mi alma unos versos,
recordando aquellos besos que nos dimos,
la caricia más pequeña que nos despertaba,
el deseo más profundo de nuestra alma,
no siento desesperación, sólo una inmensa calma,
no siento deseos de llorar, no brota ni una lágrima,
cada día que amanece estoy tranquilo,
mi alma no se desvanece por dejarme solo,
no siento ningún vacío, no siento soledad,
no me hace falta tu cariño, no siento necesidad,
me está dando miedo no sentirte nada,
me está dando miedo no extrañarte nunca,
aunque camine por el rumbo donde nos conocimos,
ya no llevo en mí aquella sensibilidad,
ya no siento nada, ya no te quiero nada,
ya no eres mi sueño más anhelado,
aquél camino que una vez me llevó hacia tí,
o quizás sea que tú sigues muy dentro de mí,
y apenas lo estoy descubriendo,
y por eso te recordé hoy sin motivo,
tal vez al ser cautivo de tu amor,
me hizo recordar aquél sentimiento,
que me hizo lo que quiso, amar y entregar,
sin reproches, sin reclamos y sin cabos,
por eso un día acabamos y despedimos,
aquel sentir que nos tenía sin motivo,
y ahora sin razones ni rencores te recordé.