Martín Enrico
Poeta recién llegado
Sin inspiración, sin luz, sin corazón,
sin nadie para hablar, sin boca que mover.
sin nadie para hablar, sin boca que mover.
Sin ganas de reír, con tiempo que ganar,
sin sueño y sin dormir me vuelvo a despertar.
sin sueño y sin dormir me vuelvo a despertar.
Sin aire en un pulmón, sin pelos en el alma,
con lágrimas de salva dispara la fortuna.
con lágrimas de salva dispara la fortuna.
Sin soles que tapar, sin dudas que creer,
sin recuerdos que olvidar llorando en el andén.
sin recuerdos que olvidar llorando en el andén.
Sin piernas para huir, sin fracaso que intentar,
con miedo para hablar del silencio que guardé.
con miedo para hablar del silencio que guardé.
Sin café en la madrugada, sin estrellas,
sin futuro en el armario y sin paciencia.
sin futuro en el armario y sin paciencia.
Todo falta a la hora de extrañarte,
nada queda sin dolerle al tiempo herido.
nada queda sin dolerle al tiempo herido.
Sin terrazas, sin macetas, sin llovizna,
sin sentido, sin razones, sin cosuelo.
sin sentido, sin razones, sin cosuelo.
Sin vergüenza, sin talento para nada,
sin conciencia, sin consejos en la almohada.
sin conciencia, sin consejos en la almohada.
Sin palabras, sin silencios, sin suspiros,
sin la fórmula, sin la química, sin olvido.
sin la fórmula, sin la química, sin olvido.
Sin anteojos, sin ojeras, sin miradas,
sin tus ojos con lágrimas encapsuladas.
sin tus ojos con lágrimas encapsuladas.
Sin abrigo, sin verano y sin pañuelo,
sin aviso, el amor cerró por duelo.
sin aviso, el amor cerró por duelo.