rauloscar
Poeta que considera el portal su segunda casa
No te sientes a mi lado
para hablar de él
hace tanto que perdimos
el rastro de su esencia
y andamos encontrándonos
como fantasmas de carne
respirando incertidumbre.
Dime, para que nombrarlo
si vivimos desconociéndonos de él
donde realmente supimos encontrarlo
y hoy solo habita en nuestras palabras
cuando precipita la desconfianza
que nos une.
Como cómplices
andamos escondiendo su cadáver.
Sin darnos cuenta
que los únicos muertos
Quizá, somos nosotros.