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Sin Nombre, Pero Amor

Forg3t

Poeta recién llegado
Te quiero completamente,
como si fueras historia antigua en mi alma,
como si el tiempo contigo no necesitara contarse.
No hablo de piel,
ni de la belleza que habita desde tus pies
hasta esa tiara invisible de princesa.

Te quiero más allá de los ojos,
porque reconocería tu risa en medio del caos,
esa risita pegadiza que me obliga a sonreír,
esos ojos tuyos que guardan secretos de atardeceres tristes,
y un corazón que alberga la nostalgia
que solo tú sabes llevar con tanta gracia.

Y esas manos,
que si quisieran,
podrían destejer mi corazón
como si fuera hilo viejo de invierno.

Te quiero en tu forma de ser,
en tu resistencia silenciosa,
en tu fortaleza suave que nadie nota,
porque sufres, sientes…
y aún así, sigues.
Y quién más que tú
sabe cuán rota puedes estar,
mientras el mundo gira,
ajeno, ciego,
ignorando tus batallas.

Y aún así, apenas abro los ojos,
lo primero que busco es si estás.
Y al cerrar el día,
eres lo último que mi corazón espera antes de dormir.

Siempre me acompaña la duda,
si acaso soy el único que lo siente tan profundo.
A veces, tu indiferencia me duele,
aunque en el fondo sé que lo intentas,
sé que das lo que puedes,
que no es fácil caminar con los zapatos que llevas.

Sé lo duro que es tu día a día,
lo mucho que cargas sin mostrarlo.
Sé que a veces no hay un lugar
donde llegar y encontrar un poco de paz,

pero aún así, aquí estoy,
esperándote en el mismo rincón del corazón
donde siempre estás,
aunque no lo sepas.

A veces no sé si esto es correspondido.
Dijiste que no te gusta ponerle nombre a las cosas…
pero, ¿cómo no hacerlo,
si lo que siento tiene un nombre,
y se llama amor?

Y entonces dudo.
No sé si me quieres,
si me extrañas,
si me piensas siquiera.
No sé si soy algo en tu mundo,
o si solo soy yo,
sintiendo tanto,
sin saber si hay eco en tu pecho.

Necesito señales claras,
fotos que digan más que el silencio,
palabras que me abracen
cuando no estás.

Porque por más que te ame,
por más que te piense cada día,
por más que te extrañe en la distancia,
yo deseo algo tan verdadero
que quinientos kilómetros
solo sea un paseo,
que una simple salida de un día
se vuelva el motivo
que encienda mis ganas de vivir.

Pero antes de soñar contigo,
creo que necesitas darte un tiempo,
uno sincero,
para pensar en lo que realmente quieres,
y en cuánto lo deseas.

Y si me quieres por la atención que te doy,
o por lo que represento en tu vida,
pregúntate si lo que sientes es más que el instante,
si hay algo profundo que nos conecta
más allá de los momentos que hablamos.

Una vez me preguntaste:
"¿Qué harías por amor?"
Y aquí estoy.
Sin condiciones.
Sin máscaras.
Con todo lo que soy.

Solo sé que
el día que ya no tenga un lugar en tu vida,
el día que me sienta invisible,
que me duela más quedarme que soltar,
ese día…
aunque me rompa por dentro,
tendré la fuerza de elegir lo correcto,
aunque hacerlo me quite el corazón,
por qué quizá solo soy yo,
un tonto que se ilusionó.

Hace muchos años que no escribía algo, pero necesitaba sacarlo del pecho.
 
Te quiero completamente,
como si fueras historia antigua en mi alma,
como si el tiempo contigo no necesitara contarse.
No hablo de piel,
ni de la belleza que habita desde tus pies
hasta esa tiara invisible de princesa.

Te quiero más allá de los ojos,
porque reconocería tu risa en medio del caos,
esa risita pegadiza que me obliga a sonreír,
esos ojos tuyos que guardan secretos de atardeceres tristes,
y un corazón que alberga la nostalgia
que solo tú sabes llevar con tanta gracia.

Y esas manos,
que si quisieran,
podrían destejer mi corazón
como si fuera hilo viejo de invierno.

Te quiero en tu forma de ser,
en tu resistencia silenciosa,
en tu fortaleza suave que nadie nota,
porque sufres, sientes…
y aún así, sigues.
Y quién más que tú
sabe cuán rota puedes estar,
mientras el mundo gira,
ajeno, ciego,
ignorando tus batallas.

Y aún así, apenas abro los ojos,
lo primero que busco es si estás.
Y al cerrar el día,
eres lo último que mi corazón espera antes de dormir.

Siempre me acompaña la duda,
si acaso soy el único que lo siente tan profundo.
A veces, tu indiferencia me duele,
aunque en el fondo sé que lo intentas,
sé que das lo que puedes,
que no es fácil caminar con los zapatos que llevas.

Sé lo duro que es tu día a día,
lo mucho que cargas sin mostrarlo.
Sé que a veces no hay un lugar
donde llegar y encontrar un poco de paz,

pero aún así, aquí estoy,
esperándote en el mismo rincón del corazón
donde siempre estás,
aunque no lo sepas.

A veces no sé si esto es correspondido.
Dijiste que no te gusta ponerle nombre a las cosas…
pero, ¿cómo no hacerlo,
si lo que siento tiene un nombre,
y se llama amor?

Y entonces dudo.
No sé si me quieres,
si me extrañas,
si me piensas siquiera.
No sé si soy algo en tu mundo,
o si solo soy yo,
sintiendo tanto,
sin saber si hay eco en tu pecho.

Necesito señales claras,
fotos que digan más que el silencio,
palabras que me abracen
cuando no estás.

Porque por más que te ame,
por más que te piense cada día,
por más que te extrañe en la distancia,
yo deseo algo tan verdadero
que quinientos kilómetros
solo sea un paseo,
que una simple salida de un día
se vuelva el motivo
que encienda mis ganas de vivir.

Pero antes de soñar contigo,
creo que necesitas darte un tiempo,
uno sincero,
para pensar en lo que realmente quieres,
y en cuánto lo deseas.

Y si me quieres por la atención que te doy,
o por lo que represento en tu vida,
pregúntate si lo que sientes es más que el instante,
si hay algo profundo que nos conecta
más allá de los momentos que hablamos.

Una vez me preguntaste:
"¿Qué harías por amor?"
Y aquí estoy.
Sin condiciones.
Sin máscaras.
Con todo lo que soy.

Solo sé que
el día que ya no tenga un lugar en tu vida,
el día que me sienta invisible,
que me duela más quedarme que soltar,
ese día…
aunque me rompa por dentro,
tendré la fuerza de elegir lo correcto,
aunque hacerlo me quite el corazón,
por qué quizá solo soy yo,
un tonto que se ilusionó.

Hace muchos años que no escribía algo, pero necesitaba sacarlo del pecho.
Me gusta el poder del amor y: eres lo primero que busco al despertar y lo último en lo que pienso antes de dormir.

Saludos
 
Te quiero completamente,
como si fueras historia antigua en mi alma,
como si el tiempo contigo no necesitara contarse.
No hablo de piel,
ni de la belleza que habita desde tus pies
hasta esa tiara invisible de princesa.

Te quiero más allá de los ojos,
porque reconocería tu risa en medio del caos,
esa risita pegadiza que me obliga a sonreír,
esos ojos tuyos que guardan secretos de atardeceres tristes,
y un corazón que alberga la nostalgia
que solo tú sabes llevar con tanta gracia.

Y esas manos,
que si quisieran,
podrían destejer mi corazón
como si fuera hilo viejo de invierno.

Te quiero en tu forma de ser,
en tu resistencia silenciosa,
en tu fortaleza suave que nadie nota,
porque sufres, sientes…
y aún así, sigues.
Y quién más que tú
sabe cuán rota puedes estar,
mientras el mundo gira,
ajeno, ciego,
ignorando tus batallas.

Y aún así, apenas abro los ojos,
lo primero que busco es si estás.
Y al cerrar el día,
eres lo último que mi corazón espera antes de dormir.

Siempre me acompaña la duda,
si acaso soy el único que lo siente tan profundo.
A veces, tu indiferencia me duele,
aunque en el fondo sé que lo intentas,
sé que das lo que puedes,
que no es fácil caminar con los zapatos que llevas.

Sé lo duro que es tu día a día,
lo mucho que cargas sin mostrarlo.
Sé que a veces no hay un lugar
donde llegar y encontrar un poco de paz,

pero aún así, aquí estoy,
esperándote en el mismo rincón del corazón
donde siempre estás,
aunque no lo sepas.

A veces no sé si esto es correspondido.
Dijiste que no te gusta ponerle nombre a las cosas…
pero, ¿cómo no hacerlo,
si lo que siento tiene un nombre,
y se llama amor?

Y entonces dudo.
No sé si me quieres,
si me extrañas,
si me piensas siquiera.
No sé si soy algo en tu mundo,
o si solo soy yo,
sintiendo tanto,
sin saber si hay eco en tu pecho.

Necesito señales claras,
fotos que digan más que el silencio,
palabras que me abracen
cuando no estás.

Porque por más que te ame,
por más que te piense cada día,
por más que te extrañe en la distancia,
yo deseo algo tan verdadero
que quinientos kilómetros
solo sea un paseo,
que una simple salida de un día
se vuelva el motivo
que encienda mis ganas de vivir.

Pero antes de soñar contigo,
creo que necesitas darte un tiempo,
uno sincero,
para pensar en lo que realmente quieres,
y en cuánto lo deseas.

Y si me quieres por la atención que te doy,
o por lo que represento en tu vida,
pregúntate si lo que sientes es más que el instante,
si hay algo profundo que nos conecta
más allá de los momentos que hablamos.

Una vez me preguntaste:
"¿Qué harías por amor?"
Y aquí estoy.
Sin condiciones.
Sin máscaras.
Con todo lo que soy.

Solo sé que
el día que ya no tenga un lugar en tu vida,
el día que me sienta invisible,
que me duela más quedarme que soltar,
ese día…
aunque me rompa por dentro,
tendré la fuerza de elegir lo correcto,
aunque hacerlo me quite el corazón,
por qué quizá solo soy yo,
un tonto que se ilusionó.

Hace muchos años que no escribía algo, pero necesitaba sacarlo del pecho.
Hermoso poema, dejas sentir la profunda fuerza de tu amor. Un gusto leerte.
 
es un poema que habla de amor, pero también de autocomprensión y crecimiento personal. El acto de “soltar” es, en realidad, un acto de amor propio, de cuidado y de reconocimiento de que, a veces, lo más amoroso que podemos hacer es dejar ir aquello que ya no nos corresponde.

Profundo poema

Saludos cordiales
 
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